La despedida de tres grandes de Eirís

Pablo Portabales
Pablo Portabales A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

José Manuel Pardo, que fue jugador del Deportivo, Luis Aira y Juan Lago son tres profesores muy queridos en el Colegio Internacional Eirís y, con motivo de su jubilación, fueron despedidos a lo grande en el colegio y con una cena organizada por el centro y sus compañeros.
José Manuel Pardo, que fue jugador del Deportivo, Luis Aira y Juan Lago son tres profesores muy queridos en el Colegio Internacional Eirís y, con motivo de su jubilación, fueron despedidos a lo grande en el colegio y con una cena organizada por el centro y sus compañeros.

José Manuel Pardo, Luis Aira y Juan Lago, queridas figuras del Colegio Internacional de Eirís, fueron despedidos por compañeros y alumnos

11 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Sus nombres van unidos a la historia del Colegio Internacional Eirís. Entre los tres suman más de un siglo de docencia. Se acaban de jubilar y la dirección del centro educativo y sus compañeros organizaron una cena para despedirlos y desearles que disfruten de esta nueva etapa de la vida. «Son tres grandes de Eirís», coinciden en señalar. José Manuel Pardo jugó en el Deportivo y deja una gran huella en el campo de la enseñanza. Fue docente de Primaria y, en su última etapa, profesor de Educación Física. «Con su sentido del humor, sus chistes y su entusiasmo diario, ha logrado que cada alumno se sintiera valorado y feliz, transmitiendo siempre el valor de la convivencia y la alegría compartida», destacan. Luis Aira ejerció como docente de Historia y Religión y siempre ha destacado por su bondad y compromiso, «Siempre dispuesto a escuchar y acompañar, ha sido un ejemplo de humanidad y dedicación», resumen sobre su figura. Y el tercer grande de Eirís es Juan Lago, que fue jefe de estudios de primaria durante décadas, «Su trato cercano con familias, alumnos y compañeros, unido a su enorme calidad humana y docente, han marcado profundamente la historia del centro», indican. Juan, Luis y José Manuel, sin ellos el colegio no será lo mismo. En el rectorado posaron con sus compañeros después de unos días cargados de emociones en los que también fueron despedidos por todo lo alto por los alumnos. «Su legado permanecerá para siempre en la memoria y el corazón de toda la comunidad educativa», resumen desde Eirís con alegría y cierta nostalgia. Tres fenómenos.