Alejandro Mosquera, termas y playa

A CORUÑA

Santi M. Amil

El arquitecto, ilustrador y pintor coruñés logró unir el mar de su ciudad con los baños calientes ourensanos en una singular exposición

12 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Ambos espacios sirven para el ocio y el disfrute, para el sosiego y el descanso. Sobre esta base se construyó Preguiza, una exposición de Alejandro Mosquera que estos días, y hasta final de mes, se puede ver en la tienda Amodo de Ourense. Nacido en A Coruña, este arquitecto, ilustrador y pintor tiene la ciudad de As Burgas y, en concreto sus espacios termales, como referentes artísticos.

Así se deja ver en la muestra en la que, a través de la termas y las playas de la ciudad herculina, presenta cuerpos en descanso. «Me gustan los lugares de reposo, crudos, donde solo hay cuerpos y figuras humanas, y retratar esas sensaciones y lugares de placer. Ourense siempre me gustó mucho y las sensaciones que siento en playas como la de Oza las vivo en la zona termal. Quería homenajear a estas dos ciudades que son parte importante de mi vida», explica.

Su relación con la capital ourensana es a través de amigos y no es la primera vez que presenta en ella su obra. Lo hizo hace un año en la sala de exposiciones de la tienda de Roberto Verino en el Paseo ourensano. Sus trabajos tienen que ver con la figuración geométrica, una forma de entender la realidad como un juego de niños, juntando y apilando piezas.

Su profesión, la de arquitecto, seguro que tiene que ver. «Me pareció chulo hacer una oda a la pereza, a esos lugares de recreo», afirma. Así, Preguiza se estructura en dos partes, con cuadros de pequeño formato, con zonas más cálidas y otras más crudas. Alejando Mosquera es autor de la Baralla Galega, 40 cartas tradicionales que fueron adaptadas y en las que, por ejemplo, los reyes son muiñeiras, los bastos pimientos de Padrón, y los oros, vieiras.

También ha sido el ilustrador de As 7 familias galegas, una versión de los juegos de cartas infantiles sobre oficios en Galicia. «Aunque son dos formas diferentes de trabajar, la de la pintura y la de los juegos, al final lo que hago tiene un hilo de unión, una uniformidad», explica. Y es que tanto en Preguiza como en los puzles y barajas, Mosquera se mueve en lugares de ocio, de relax.