La pega que se hizo amiga de Laura y come empanada en A Coruña

A CORUÑA

La urraca saluda cada mañana a la propietaria de Boas Migas, se posa sobre el cartel del negocio y cuando llega la hora del cierre se va detrás de ella por la acera, como un perro

15 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

«Es una pasada. Nunca vi un animal tan inteligente», destaca Laura Carou. Desde hace poco más de dos semanas cuenta con una amiga inseparable que se ha hecho popular en el barrio y que bautizaron con el nombre de Peggy. Cuando esta argentina hija de gallegos llega a su negocio, Boas Migas, de la calle Víctor López Seoane, detrás de la iglesia de san Pedro de Mezonzo, hay alguien que la va a saludar. Se trata de una pega que llega volando en cuanto la ve. «Me pica en el pie a modo de saludo y cuando pongo fuera el cartel en el que anuncio las ofertas del día se posa encima y se pasa allí toda la mañana. Cuando cierro la panadería se viene conmigo, andando a mi lado, como si fuese un perro», confiesa. Cuenta que cuando la vio por primera vez le faltaban algunas plumas en el cuello, pero ya está mejor. Debe de ser por la buena alimentación que le proporcionan tanto ella como los clientes. Peggy ya es una mascota. No le tiene miedo a la gente, ni a perros ni a gatos. Todo el mundo está encantado con ella. Yo le doy pan, pero lo que más le gusta es la empanada de carne», asegura Laura. Vende diferentes productos con el origen gallego como común denominador. Panes, vinos, mieles, licores... Y también alguna delicia de Buenos Aires. Por las tardes no abre, aunque alguna vez que tuvo que ir a buscar algo Peggy no estaba. Pero a las 8.15 horas, cuando sube la verja, la pega no falta a la cita. «El viernes pensé que no iba a venir por la lluvia y vino igual», explica Laura, que también regenta otro Boas Migas en la calle Benito Blanco Rajoy. Nunca el nombre de un negocio estuvo tan justificado, porque esta emprendedora y la urraca han hecho muy buenas migas. Después de unas semanas hablando de ratas y jabalíes es una maravilla ver la imagen de Laura y Peggy.