En marcha las obras para eliminar el radón de la escuela de Imaxe e Son de A Coruña

Caterina Devesa A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El director de Imaxen e Son muestra una de las perforaciones realizadas para expulsar el gas radón del edificio principal
El director de Imaxen e Son muestra una de las perforaciones realizadas para expulsar el gas radón del edificio principal MIGUEL MIRAMONTES

Los trabajadores del centro mostraron a inicios del curso pasado su preocupación por la presencia del gas nocivo y el director del espacio encargó un estudio que remitió a la Xunta

24 jul 2023 . Actualizado a las 19:03 h.

Trabajadores de una empresa especializada en radón contratados por la Consellería de Educación trabajan ya en el CIFP de Imaxe e Son de A Coruña, situado en el mismo recinto que el de Someso, para eliminar el gas del complejo educativo. Las labores dan solución una demanda de los trabajadores del centro, que a inicios del curso pasado ya mostraron su preocupación por la presencia de la sustancia tóxica.

El director del centro, Nacho Romero, tomó nota de la inquietud del claustro y encargó a comienzos del calendario escolar del 2021 un estudio al Laboratorio de Radón de la USC. El informe arrojó niveles altos, por encima de lo legalmente establecido en algunas zonas del espacio educativo, de forma que el responsable de Imaxe e Son lo remitió inmediatamente a la Xunta. «Desde la consellería enviaron a una unidad técnica para realizar un estudio con las soluciones. Tuvieron las conclusiones hace un par de meses, pero en cualquier caso, las obras se iban a realizar en verano porque tienen que hacerse sin alumnado en el centro», comenta el director, que añade que actualmente los operarios «están trabajando en el edificio principal, pero les hemos pedido que la parte de administración la dejen para el final, a inicios de agosto, ya que actualmente estamos trabajando en las matriculaciones y las obras causan un gran estruendo».

Desde la Consellería de Educación explican que «a solución pasa por facer canles de ventilación ou por establecer mecanismos de ventilación forzada». «A partir de aí, iranse facendo medicións para comprobar que a actuación feita é eficiente e, en caso de que fora necesario, seguirase actuando».

De acuerdo con las previsiones que manejan desde el centro, los trabajos terminarán a mediados del próximo mes de agosto, aunque el edificio en el que se localizan las cabinas de edición quedará para una segunda fase de la intervención. «Esa parte es más interior, ya que en el edificio principal hay fachadas que dan al exterior, pero en ese otro no, de forma que la intervención más compleja y la solución para eliminar el radón es diferente», señala el director de Imaxe e Son, que adelanta que el proyecto de esa intervención ya está redactado. «Tendrán que instalar motores de extracción en varios puntos del inmueble. Los técnicos ya vieron dónde colocarlos, para evacuar el radón a través de diferentes conductos», dice. De momento, el responsable de Imaxe e Son no maneja plazos para esa operación. «Cuando se finalicen los trabajos de la primera fase los técnicos volverán a realizar las mediciones para comprobar si el gas radón bajó y está por debajo de los niveles considerados nocivos», comenta Romero, mientras que desde la Xunta añaden que «en caso de que fora necesario, seguirase actuando». La OMS indica la necesidad de actuar de forma inmediata cuando las concentraciones son superiores a 300 bequerel. El director confía en la que la intervención se salde con éxito. «La acomete una empresa que ya ha realizado obras similares en otros espacios con buenos resultados», detalla.

Mediciones tras los trabajos

No es la primera vez que es necesario intervenir por la presencia de radón en esa zona, ya que en el vecino centro de Someso tuvieron que hacer obras similares hace cinco años. La iniciativa partió del propio complejo, que encargó un estudio al Laboratorio de Radón de la USC, el mismo que hizo el informe en Imaxe e Son. Tras obtener los datos, inmediatamente ejecutaron las obras para solucionar la problemática a cargo del presupuesto anual del espacio. Asimismo, a inicios del curso pasado volvieron a solicitar mediciones a la entidad especializada para comprobar que la situación no había cambiado y, efectivamente, los resultados muestran que los niveles no suponen un riesgo.

El claustro de Imaxe e Son llevaba años preocupado por la presencia del radón y sus posibles consecuencias para la salud, asociadas al cáncer de pulmón en una medida similar al riesgo que corre una persona que fume cada día media cajetilla de tabaco. La web del Sergas recoge que la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, perteneciente la OMS , clasifica el radón como grupo 1, lo que significa que está demostrado que es cancerígeno para los humanos. «En la reunión de inicio de curso, en septiembre, les explicaré la obra. La Xunta ha cumplido con los plazos que me indicaron. Al final, este tipo de obras se alargan en el tiempo por los procesos de la Administración», dice Romero.