El cocinero Pablo Pizarro, de La Empanada Viajera, aceptó el reto que le surgió en Radio Voz de unir dos grandes aperitivos
18 sep 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Y tanto. Porque no es de bonito, ni de carne, ni de zamburiñas o bacalao con pasas... El relleno son callos. «Lleva tripa, pata, morro, chorizo y bastante líquido. Garbanzos, muy pocos. Tenía miedo de que resultase muy seca», explica el autor de esta sorprendente fusión de clásicos, Pablo Pizarro. Tras varias pruebas, esta semana horneó un modelo de la definitiva en su establecimiento La Empanada Viajera, de la calle José Baldomir.
Tras un trabajo de I+D+i con su colega cocinero Antonio Amenedo, del pazo de Santa Cruz de Mondoi y uno de los grandes expertos en el tema callos, decidieron darla a probar. No todo el mundo está preparado para echarle la boca a una pieza como esta. El primero en catarla fue el periodista de Radio Voz Fernando Molezún. «Sabe a callos», fueron sus primeras palabras, acompañadas por un gesto de placer en el rostro. Aunque muchos no se lo crean, está buena.
La idea-proyecto-locura surgió este verano en la radio. Estaban hablando de dos grandes aperitivos como son los callos y la empanada y Fernando le preguntó de broma si sería posible unirlos. Como Pizarro es de los de «agárrame el cubata», se puso a pensar la fórmula con la ayuda de Amenedo. A originalidad es difícil ganarle, la cuestión es saber si se acabará poniendo de moda unir callos y empanada en el mismo bocado.
Ya ha habido experimentos similares en otras ocasiones. Recuerdo una de lacón con grelos que preparaban en un obrador de Betanzos. O la de chicharrones con queso de la panadería de Lorbé. En algunos casos no pasa de un experimento, pero en otros, como por ejemplo esta última de Oleiros, se convierten en un éxito. Estaremos atentos al recorrido de esta nueva empanada que sabe a callos.