Que los perros nos paguen la pensión

Sandra Faginas Souto
Sandra Faginas CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

ALBERTO LÓPEZ

Mientras los padres con hijos se ahogan, los padres con perros podrían aportar su granito de arena con un impuesto para que sus mascotas tuvieran más parques y más servicios

25 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Estoy con los vecinos de O Temple que cedieron terrenos para que les construyeran un parque infantil y les han hecho uno para perros. Pero, claro, no me extraña nada, porque en Galicia, dicen las estadísticas, hay más perros que niños. Perros que, ojo, en la mayoría de las familias son superqueridos y que en general están muy bien tratados, reciben todos los mimos y todas las atenciones. Y a mí esa parte afectiva que aseguran que cubren cuando la gente está sola me parece genial. Hay personas que no necesitan ir al psicólogo porque tienen un perro, un perro que «los entiende como si fuera un hijo», que es el primero que los recibe en la puerta y los llena de cariño. Tanto se les quiere que, además de parques, los perros hoy en día disfrutan de hoteles, tienen su apartado enorme en los centros comerciales, sus playas, sus spas, y ahora pueden incluso heredar fortunas. Es cierto que en nuestro país aún no, pero en muchas otras partes del planeta ya hay perros millonarios, como Gunther VI, que acaba de vender su casa de Miami por 28 millones de euros. Sin embargo, en este ambiente animal en el que vivimos, a las familias con niños (y no con perros) se les hace cada vez más cuesta arriba llegar a fin de mes, apenas tienen ayudas para cumplir con todos los gastos que supone traer a un ser humano al mundo y se ven asfixiadas para cumplir con esa difícil tarea de atender y trabajar. Esos pequerrechos serán en un futuro hombres y mujeres que solidariamente aportarán parte de sus ingresos para que todos tengamos una jubilación y un sistema público decente. Así que, mientras los padres con hijos se ahogan, los padres con perros podrían aportar su granito de arena con un impuesto para que sus mascotas tuvieran más parques y más servicios. Eso, o que los perros nos paguen las pensiones.