Ignacio Benedeti: «La devastación por el calentamiento global se palpa en el Ártico año a año»

Fernando Molezún A CORUÑA

A CORUÑA

El cineasta proyecta su película documental el jueves en el Fórum Metropolitano

05 abr 2021 . Actualizado a las 08:28 h.

El cineasta coruñés Ignacio Benedeti se fue hasta los últimos confines de tierra forme antes del Polo Norte para hacer un llamamiento de alarma sobre los devastadores efectos del calentamiento global en la zona. Y lo ha hecho de la mejor manera que sabe, en forma de película documental rodada sin tecnología digital y plasmando la aventura vivida a bordo de un viejo rompehielos en medio de una tormenta de nieve sin fin. El resultado, titulado Spitsbergen, o gardián do Ártico, cuenta con la narración de Santiago Fernández y la música del compositor Sergio Moure de Oteyza, y podrá verse este jueves, viernes y sábado en el Fórum Metropolitano.

-¿Cómo surgió la idea de esta película?

-La oportunidad surgió cuando Kodak me eligió para probar su nueva película Ektachrome 7294, que estaba en esos momentos en desarrollo. Así que aproveché la ocasión para realizar una prueba técnica para Kodak rodando en circunstancias extremas, y al mismo tiempo realizar este largometraje. Así que es la conjunción de tres pasiones: el cine en fotoquímico, no digital, los territorios hiperbóreos y la conservación del medio ambiente.

-No parece haber sido un rodaje fácil.

-Fue muy complejo. Pero mi mayor quebradero de cabeza fue llevar el equipo. La película, cada cartucho de dos minutos y medio, ocupa lo suyo. Y, además, no se puede pasar por rayos X que se vela. Así que tuve que evitar que pasaran la película por rayos en los controles. Iba con todos los permisos y certificados necesarios, pero aún así me hicieron poner todos los cartuchos en fila sobre una repisa para inspeccionarlos uno a uno. Y después tuve que rodar con temperaturas de 20 grados bajo cero, con una tormenta de nieve... Y cada dos minutos y medio hay que cambiar la carga de película. Una labor bastante compleja. Además, al contrario que en digital, yo no estoy viendo cómo va quedando lo que grabo, y a esas temperaturas la cámara puede tener cualquier inconveniente técnico. Así que cada día hacía un test de prueba que revelaba por la noche utilizando ingredientes caseros, como cerveza que me llevé de aquí.