8M: cuestión de multitudes

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

Manifestación del 8M en A Coruña en el 2020.
Manifestación del 8M en A Coruña en el 2020. ANGEL MANSO

Críticas a la alcaldesa de Coruña por pedir que se eviten las aglomeraciones

06 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Un año ha pasado desde que abrazaban la pancarta del 8M en Madrid Carmen Calvo, vicepresidenta del Gobierno; Carolina Darias, entonces ministra de Política Territorial; Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez, o Magdalena Pérez-Castejón, madre del presidente. Las cuatro, contagiadas de covid-19. Como la también ministra Irene Montero, que estrechaba un cartel diferente, pero que tampoco evitó infectarse en aquella manifestación global que agilizó la difusión del virus en toda España. También en Coruña.

Un año después y con aquello en el recuerdo, la alcaldesa ha pedido públicamente que se eviten las aglomeraciones el día 8 para atajar otra escalada de contagios y que se busquen otras fórmulas. Y faltó tiempo para que algunos le saltaran a la yugular, cuando Inés Rey no ha hecho más que proponer lo que los médicos llevan tiempo implorando: que se eviten las aglomeraciones. Esta y todas las demás, claro.

Es cierto que quienes se manifiesten este año llevarán mascarilla y conocerán la recomendación de distanciamiento social, pero me pregunto qué pasará si al llegar a María Pita las participantes no caben en la plaza (de pie o sentadas), porque la teoría de cómo proceder en las terrazas también la teníamos todos muy clara. O cómo se impedirá la generación de aerosoles de una multitud que proclamará sus consignas a viva voz, en un momento en que en los conservatorios siguen prohibidas las clases de canto o de instrumentos de viento, precisamente por el riesgo de esos aerosoles.