De 266 ingresados a solo uno en el Chuac

R. Domínguez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

EDUARDO PEREZ

Cuatro meses después del primer caso en Galicia, los sanitarios logran contener el covid-19. Un único paciente permanece hospitalizado cuando hubo días en que se rozaron los tres centenares

04 jul 2020 . Actualizado a las 00:16 h.

Tal día como hoy, pero hace cuatro meses, por la puerta de urgencias del Chuac entraba un hombre de 49 años con malestar y algo de fiebre. Había viajado desde Madrid en un coche compartido para una entrevista de trabajo. Ya dentro y pasado un tiempo, alguien lo escuchó toser y se disparó la intuición del ojo clínico. Y sí, al día siguiente se confirmó lo que más se temía: era coronavirus.

Solo hace 120 días de aquel caso cero de Galicia, cuando la palabra covid ni siquiera existía, y cuando nadie, ni los más agoreros, pensaban en que algo tan minúsculo llegaría a encerrar el mundo conocido y propagar el mal, y de la mano el miedo, a semejante velocidad.

Nunca será posible contar el dolor de quienes no pudieron despedir a las 166 personas que el virus arrancó de sus vidas (120 en el propio Chuac, 37 en residencias y 9 en centros privados), ni tampoco hay palabras suficientes para la dureza de los días ante el abismo, pero los números hablan por sí solos del logro compartido y debido a los sanitarios, de dentro y de fuera del hospital: hoy solo hay un paciente en el Chuac de los 648 que en estos cuatro meses necesitaron una cama y todos los cuidados para enfrentarse a lo desconocido. 

Aunque ya nada será igual para todos ellos, son los mismos profesionales que llegaron a velar a un tiempo, a primeros de abril, por 266 personas ingresadas con SARS-CoV-2 positivo, y por otras 43 también hospitalizadas por sospecha de la misma temida infección. En un mismo día.

Aquellas semanas en las que parecía que nada lo podía parar, la última de marzo y las dos primeras de abril, en las ucis del Chuac -llegaron a habilitarse tres nuevas en tiempo récord- vigilaron entre la vida y la muerte a 75 enfermos, el número más alto de Galicia, y llegaron a coincidir a la vez 53 pacientes en estado muy crítico. 

«Tuvimos 15 unidades de hospitalización solo para covid, prácticamente la mitad, y una dotación preparada de 470 camas, lo que suponía algo más del 60 % de nuestra capacidad total», recuerda Antón Fernández, director asistencial del área sanitaria de A Coruña-Cee sobre lo que supuso solo en el corazón del Chuac, que lo fue también de la crisis en el área . No quiere olvidar el esfuerzo de la plantilla para, mientras el virus azotaba con mayor crudeza, no interrumpir la asistencia prioritaria más allá de la pandemia. «Conseguimos mantener la actividad quirúrgica y terapéutica para los pacientes oncológicos, los urgentes y los no demorables», valora el doctor, que apunta, además, a la importancia de lo que califica como «una labor de área». «El hospital no podría haberlo hecho solo sin los centros privados y, sobre todo, sin el esfuerzo de la atención primaria: hay que tener en cuenta que la inmensa mayoría de los casos no ingresaron», subraya.

Así es. Ahora que el covid parece ceder al menos en una tregua, es tiempo de un somero balance de mucho más que cifras. En estos cuatro meses, son 2.827 los casos covid detectados en A Coruña y 41.676 las PCR (otra palabra nueva que queda como secuela) realizadas para descartar un virus que, conviene no olvidarlo, sigue vivo. Ayer se metió en la vida de otros cuatro coruñeses.

El hospital de campaña no se desmantela

Pese a que lo más crudo de la crisis del coronavirus parece ya pasado, el sentir de gran parte de los que lo vivieron en primera línea es que todavía hay que cruzar los dedos y, sobre todo, hacer lo único que está en las manos de todos para evitar que regrese: guardar las distancias sociales, protegerse con mascarilla y extremar la higiene.

Con 73 casos activos aún este jueves en el área, tres más que el día anterior, en urgencias del Chuac reciben ahora apenas media docena de sospechas diarias. Nada que ver con los momentos más críticos, cuando el 60 % de los que acudían lo hacían con síntomas, pero más que suficientes como para no bajar la guardia. Es por eso que la gerencia sanitaria no solo mantiene activa toda la red de primaria, sino que no se desmantelará por el momento el hospital de campaña de Expocoruña, y dentro del propio Hospital A Coruña se mantiene una planta covid y pre-covid de reserva, así como una uci con 20 plazas. Por si hay rebrotes.

«Nuestro objetivo fue siempre intentar ir un poco por delante y disponer de recursos para poder dar asistencia, y creo que lo fuimos consiguiendo, estamos relativamente satisfechos», valora Antón Fernández. La previsión ayudó y «todas las medidas de aislamiento y prevención, que se ha demostrado que son eficaces», apunta. Por eso, insiste en que «tenemos que seguir siendo cuidadosos, no podemos pensar que el virus está desaparecido porque no lo está; saltarse las medidas es una muestra de irresponsabilidad social», concluye.