Inés Rey: «No tengo miedo a tomar decisiones»

La alcaldesa dice sobre las obras pendientes que «le tomamos la palabra a Pedro Sánchez y vamos a exigir que cumpla con A Coruña»


A Coruña

Inés Rey (A Coruña, 1982) fue elegida alcaldesa hace hoy nueve meses y un día. Es abogada, tiene dos hijos y milita en el PSOE desde los 18. En su despacho, además de papeles, tiene un plátano y una manzana para calmar el hambre, fotos de la familia, una caricatura de Pinto y Chinto, y una figura de Daenerys -un personaje de Juego de Tronos- que le regaló un colaborador.

-¿Qué ha sido lo mejor de estos meses en el Ayuntamiento?

-Tener la capacidad de mejorar la vida de la gente y sacar adelante proyectos. Lo más bonito es cuando tomas una decisión, aciertas, y se ve en la ciudad. Es muy satisfactorio.

-¿Una decisión acertada?

-Habrá más de una. En primer lugar, como filosofía del mandato, intentar hacer cambios en la movilidad para que la ciudad sea más sostenible, respetuosa con el medio ambiente y amable con los peatones. En lo concreto, la idea de prohibir el botellón en Méndez Núñez. Creo que ha tenido una gran aceptación.

-¿Un error?

-Un error ha sido pensar que todo lo que quería hacer se podía hacer con carácter inmediato. A veces nos hemos topado con la maquinaria administrativa. Es el caso del manido plan de choque de limpieza. Pensé que iba a poder sacarlo en los primeros meses, pero por la dinámica administrativa ha sido imposible.

-¿Pero se va a hacer?

-Sí, pero no en el tiempo que yo había previsto. Cuando no se conoce tan en profundidad la Administración se piensa que todo se puede hacer ya. En algunos casos es así, pero en otros no puedes.

Sé que tomaré decisiones con contestación, pero la ciudad no puede estar paralizada

-Citó el botellón ¿otra opción sería la campaña de la doble fila?

-Creo que ha tenido efecto en zonas que antes estaban saturadas como Juan Flórez, la plaza de Vigo o la Ronda de Outeiro. También nos ayuda en esa idea de movilidad, de la ciudad para los ciudadanos. Los estacionamientos indebidos causan grandes molestias. Ojalá hubiera bastado la concienciación para no llegar a la vía sancionadora.

-Son dos campañas basadas en la firmeza policial, otros alcaldes no se atrevieron a actuar así.

-No son medidas populares. Que un gobierno tome una decisión, y lo haga junto a la Policía Local para que sancione si no se cumple, no es popular. Pero yo asumo el coste, porque el resultado es beneficioso para los ciudadanos. Que el botellón no esté en Méndez Núñez, y que el jardín amanezca limpio y cuidado, que no se pierdan árboles ni haya que reparar el mobiliario urbano, que no se estropee el reloj floral y que el consumo de alcohol no repercuta en la salud de los jóvenes... Tal vez sea impopular, pero es positivo.

-¿No teme el descontento?

-No tengo miedo de tomar esas decisiones. Lo mismo pasa con la doble fila y las cámaras ¿Por qué estaban apagadas? ¿Se hace una inversión para controlar el tráfico y no funcionan? Pues lo lógico es que estén encendidas y que cumplan función. Yo no tengo miedo a tomar decisiones. Ni populares ni impopulares. Cuando uno gobierna tiene que decidir, y cuando haya elecciones los ciudadanos refrendarán lo que se ha hecho o no, pero uno no puede estar parado en la inacción por temor a que sus decisiones tengan contestación publica.

-¿Y cree que la va a tener?

-Sé que voy a tomar decisiones con contestación y estoy preparada para ello y lo asumo como un coste del ejercicio político. Claro que hay contestación cuando decido peatonalizar una calle. Sé que voy a tener contestación cuando implantemos la zona 30 o cuando se implante el carril bus. Lo sé, pero la ciudad no puede estar paralizada.

-San Andrés, carril bus, zona 30, peatonalizaciones... ¿No están prometiendo demasiado?

-En marzo empezará la zona 30, que ya ha ido a la Mesa da Mobilidade, igual que el reglamento sobre el uso de patinetes. Vamos a ir poco a poco, sin prisa pero sin pausa. Son medidas de calado, y deben implantarse cuanto antes para evaluar su resultado. No esperaré a final de mandato para introducir el carril bus o implantar medidas que cambien cómo nos movemos por la ciudad. Hay que avanzar ya, y en paralelo lanzar las obras de peatonalización y humanización necesarias.

Podría estar hablando de la herencia todos los días, pero ¿me perdonarían los coruñeses que perdiese el tiempo así?

-El presupuesto necesitó meses, ¿no sería mejor una coalición y asegurar este y los siguientes?

-Fueron tres meses y medio. En las conversaciones para mi investidura no se dieron las circunstancias para un gobierno de coalición y se dejó esa cuestión para un futuro. Los presupuestos se empezaron a negociar en septiembre, la investidura estaba muy reciente y se mantenían las mismas condiciones. Es más fácil sacar los presupuestos cuando ya se tienen 14 concejales o más, pero tampoco ha sido imposible. Han trabajado mucho José Manuel Lage -edil de Facenda- y su equipo. El presupuesto salió adelante con el respaldo de cuatro de las cinco fuerzas del pleno, algunas muy diferentes, como Ciudadanos y la Marea. Eso quiere decir que son unos presupuestos pensados para la ciudad. Los votamos 18 concejales que representamos a muchos coruñeses, me quedo con eso y lamento que el PP prefiriera quedar fuera de ese gran consenso.

-Hay problemas de herencia recibida, pero no hablan de ella supongo que por facilitar pactos.

-No, no se ha querido tocar porque yo no soy partidaria. Podría estar hablando de la herencia todos los días, pero ¿qué gana un gobernante cuando dedica su tiempo a hablar de gobiernos pasados? ¿Qué gana la ciudad? ¿Me perdonarían los coruñeses que perdiese el tiempo así? Creo que no. Tengo una responsabilidad, cuando llego al gobierno sé qué hay que hacer, lo que está pendiente y los retos que afrontamos, y no hay que perder ni un minuto. Yo lo que tengo es que hacer, y no me puedo escudar en herencias. Vengo a trabajar, hay que llegar hasta donde lleguen los nueve concejales. No miro ni el retrovisor, ni el DNI de los proyectos positivos. Ese es otro gran error político: desechar buenas ideas porque a otros se les han ocurrido. Si esa sí, fenomenal, es tiempo que ganamos. Los proyectos no son de los que estamos aquí, son de toda la ciudad. El paseo marítimo no es el paseo marítimo de Francisco Vázquez, es el paseo de A Coruña.

-La posible coalición quedó para el futuro. ¿Está sobre la mesa? ¿Podría volver a estarlo?

-Ahora mismo no está encima de la mesa. ¿Podría volver? Sí, lidero un gobierno dialogante que abre las puertas a todo el mundo dentro del consenso y la lealtad institucional. En la primera pregunta también se podría añadir esto. Creo que es positivo que se haya recuperado el diálogo con las instituciones y todas las fuerzas políticas. Pero ahora no estamos en momento de hablar de coaliciones. Estamos casi en campaña electoral y eso lo distorsiona todo. Hace falta una reflexión profunda, sosegada y de calado.

-Ya que saca las autonómicas, ¿me dirá a quién va a votar?

-Voy a votar al PSOE y a Gonzalo Caballero. Yo siempre he dicho a quien voy a votar.

-A la vista de la buena relación con la Xunta y con Feijoo. ¿Si repitiese lo lamentaría?

-Como ciudadana y militante socialista creo que sería terrible que repita Feijoo. Su ciclo ha terminado y el proyecto del PP para Galicia, si lo tuvo alguna vez, está agotado. Es necesario un cambio liderado por Gonzalo Caballero, una apuesta por un Gobierno de progreso. Eso como ciudadana y militante, pero como alcaldesa de A Coruña esto no va de la relación que yo tenga con un presidente o un candidato. Esto va de que la ciudad necesita interlocución con la Xunta independientemente de quién esté al frente. Tengo esa responsabilidad, y la voy a cumplir. Esté quién esté en la Xunta, tendrá en la alcaldesa una persona dispuesta a colaborar en proyectos conjuntos, una persona que tiene el objetivo principal y único de defender los intereses de la ciudad ante cualquier Administración y persona que la esté dirigiendo. Los coruñeses no entenderían otra cosa.

-¿Cree que el PSOE está ayudando al cambio en Galicia? Ábalos no ha adquirido compromisos, hay infraestructuras en duda...

-Se lo tendría que preguntar al candidato, pero Gonzalo tiene la plena confianza del partido. Así ha quedado refrendado por el presidente [Pedro Sánchez] o por Adriana Lastra. Todos los referentes del partido apoyan al PSdeG. Que eventualmente podamos reclamar alguna cuestión a nivel institucional, como lo hacen muchos compañeros que también son alcaldes sobre temas relevantes para sus ciudades no enmienda la labor del partido.

«Le tomamos la palabra a Pedro Sánchez y vamos a exigir que cumpla con A Coruña»

La alcaldesa subraya que exigirá las obras pendientes en la ciudad.

-Dijo que Sánchez está comprometido con las infraestructuras. ¿No se le habrá olvidado?

-Cuando digo que Pedro Sánchez tiene un compromiso con A Coruña es porque Pedro Sánchez me dice que tiene un compromiso con A Coruña, yo no invento. Le tomamos la palabra y vamos a exigir que cumpla con la ciudad lo que otros ni hicieron ni pidieron. Rajoy no se acordó de A Coruña. El PP nunca le reclamó desde la alcaldía o la oposición que cumpliese. ¿Cuál es la diferencia? Que yo sé que el Gobierno me escucha. Más pronto que tarde se irán desbloqueando las infraestructuras. El PSOE siempre ha respondido a la ciudad. El Gobierno posesión hace muy poco y hay que darle un margen.

-Igual en el partido no gusta...

-No atiendo intereses de partido o electorales. Mi campaña está aquí, en atender las necesidades e intereses de A Coruña. Voy a reclamar lo que necesita la ciudad, esté quien esté al frente.

-Qué va a pasar con la intermodal, ADIF anunció la licitación dos veces ya y continúa sin salir.

-Pues tiene que salir. Los cambios que ha planteado ahora ADIF nos sorprendieron porque no contábamos con ellos, pero no son incompatibles con la licitación y estamos trabajando con ellos para que salga cuanto antes.

-Después de lo de Valencia, qué se hará con la deuda del Puerto.

-El del Puerto es un caso muy complejo, donde la realidad jurídica de la deuda no es asimilable a la de Valencia. Allí no se condonó, se hizo una propuesta de pacto a nivel presupuestaria que, o estoy equivocada o no se llegó a materializar. En Valencia hay un consorcio y aquí no. Más que mirar a Valencia, quiero mirar a la fachada marítima, a la gran responsabilidad que tenemos para desarrollar la ciudad del futuro. Y pasa en primer lugar por hablar de condonación total o parcial y buscar formulas jurídicas para garantizar la viabilidad del pago si es parcial. También pasa por hablar de infraestructuras y de la conexión ferroviaria y a partir de ahí la formación de un ente público que gestione la desafectación de los muelles, y hay que hacerlo ya, sin demora.

No me siento sola porque sé que tengo a la ciudad conmigo para reclamar lo que es suyo.

-¿Este año?

-No sé si todo se va a conseguir hacer este año, pero desde luego nosotros ya estamos trabajando en el primero de esos puntos.

-¿No se ha sentido sola en este asunto? Desde el PSdeG apenas se ha exigido la condonación.

-Hablo bastante claro. A veces es peligroso porque digo las cosas que pienso, que a veces coinciden con las que piensa todo el mundo y nadie se atreve a decir, y sorprende en determinadas ocasiones que alguien con mi responsabilidad hable tan claro. Pero creo que es necesario hacerlo, y en política más, y dejarnos de subterfugios, y de decir una cosa y que parezca que decimos otra no se vaya a molestar el de aquí o el de allá. Hablo claro porque es necesario que se me entienda, y es necesario que se me entienda porque es necesario que se escuche a la ciudad. Por tanto, como hablo respondiendo a los intereses de la ciudad, no me siento sola porque sé que tengo a la ciudad conmigo para reclamar lo que es suyo. Además tengo el respaldo del gobierno local, y en muchas ocasiones el de toda la corporación. No es la alcaldesa contra todos. Es una corporación, que encabezo y que representa a 247.000 personas, exigiendo lo necesario para A Coruña. Me siento muchas cosas, pero sola no.

-¿Quizá sí fue David contra Goliat en las primarias? No tenía el apoyo del aparato el partido.

-Son escenarios distintos. Quizá no tuve mucho apoyo del aparato en las primarias, pero tuve un respaldo de la militancia importante, y me sentí apoyada, y prueba de ello es que estoy aquí y sin ese apoyo no sería posible. Sin el de la militancia que me apoyó y el de la que respaldó a otras candidaturas. Ambas se unieron en un proyecto que ha cristalizado en que volvemos a tener el bastón de mando, lideramos el gobierno y hemos devuelto la alcaldía al PSOE.

-¿Esa experiencia en las primarias la está sirviendo ahora para exigir los proyectos de ciudad?

-Más que experiencia es rasgo de carácter. Defiendo aquello en lo que creo, cuando tomo decisión es porque he reflexionado sobre ella y voy hasta las ultimas consecuencias. Siempre he tenido un carácter muy firme, siempre o casi siempre he sabido lo que quería, lo que tenía que hacer, y lo hice en primarias y lo hago desde la alcaldía y en mi vida privada. No es un lastre. Es una forma de ser, una forma de actuar y una forma de trabajar.

-¿Están más tranquilas ahora las aguas en el PSOE?

-Creo que sí. Tenemos tendencia a exagerar lo que pasa en el partido. Tiene 140 años de historia y hacemos primarias desde hace mucho tiempo. Fuimos de los primeros en implantar esos mecanismos. Eso genera un dinamismo y un movimiento que a veces se interpreta como tensión. Pero no es más que la propia democracia interna. Aquí no hay grandes problemas y prueba es que el PSdeG gobierna cinco de las siete grandes ciudades. Un partido desmembrado no lo lograría. El PSdeG está cohesionado alrededor Gonzalo, que es la persona indicada para el cambio, y todos estamos preparados para trabajar en esta campaña.

Hay quien no hace nada y se equivoca, eso es terrible

-En el Novo Chuac, ¿mejor eliminar mil plazas de párking que expropiar 19 viviendas?

-Es un proyecto en estado embrionario, no hay anteproyecto sobre el que trabajar aún. La obra es necesaria y defiendo el emplazamiento. Es el lugar en el que defendí siempre que había que ampliar. Me sorprenden algunas manifestaciones que cuestionan la necesidad del hospital y enarbolan la bandera del derecho a la propiedad como si fuera intocable. Ahora, sabiendo que hay que expropiar, se trata de que haya el mínimo impacto. Tenemos ese compromiso con la Xunta. Tenemos interlocución directa con los vecinos. El 29 se presentó el proyecto y el 31 nos reunimos con ellos para tranquilizarles, darles seguridad jurídica y resolver sus dudas.

-Reivindican a menudo el legado de Vázquez y Losada ¿Estaba antes el PSOE acomplejado?

-Siempre he reivindicado el trabajo de Paco y Javier. No solo sus figuras, sino el trabajo de sus gobiernos. En 28 años hay aciertos y errores, pero porque hacían cosas. Lo malo es que hay quien no hace nada y se equivoca, eso es terrible. El PSOE ha sido el único capaz de implantar un modelo de ciudad. Otros no han tenido o han presentado una enmienda a la totalidad sin dar una alternativa. Nuestro modelo trata, como se decía entonces, de que los niños de los Mallos puedan estudiar inglés tan bien como los de Juana de Vega. La igualdad de oportunidades. Es el modelo del municipalismo social.

-Después de estos meses, ¿ha pensado si repetirá en el 2023?

-Tengo un modelo de ciudad, y como todos los modelos en cuatro años no se termina, se inicia. Necesita tiempo y continuidad. Por eso, si tengo el respaldo del partido y de los coruñeses para presentarme desde luego lo haré, no voy a mentir, es justo y honesto decirlo. Pero faltan tres años y pueden pasar muchas cosas. Pregúnteme en el 2023 y le contestaré con seguridad.

Así ve a la corporación

 EL GOBIERNO LOCAL

José Manuel Lage. Trabajador, leal y comprometido.

Yoya Neira. Es vehemente, pelea por lo que cree y es sensible a la realidad social.

Juan Díaz Villoslada. Templado, serio, metódico, recto.

Eva Martínez Acón. Trabajadora, muy leal y comprometida con el partido.

Jesús Javier Celemín. ¡Celemín es genial!

Esther Fontán. Es un apoyo fundamental, disciplinada y rigurosa.

Juan José Borrego. Tiene don de gentes, abierto y también sensible a la realidad social.

Diana Sobral Cabanas. Es una jabata que le pone cuerpo y alma.

PORTAVOCES DE LA OPOSICIÓN

Roberto Rodríguez (PP). Es tenaz, inteligente y está preparado, ojalá no caiga en la tentación de crispar.

María García (Marea Atlántica). Es buena compañera y es fácil hablar con ella. Cree en las ideas que defiende.

Francisco Jorquera (BNG). Tiene un sentido del humor genial y es una maravilla en lo personal. En lo político admiro su coherencia y su rigor.

Mónica Martínez (Ciudadanos). Trabaja de forma incansable por la ciudad y tiene buenas ideas que el gobierno recoge. Es siempre constructiva. 

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Inés Rey: «No tengo miedo a tomar decisiones»