Fomento aprueba el proyecto para soterrar la N-VI en el cruce del Sol y Mar

Redacción OLEIROS

A CORUÑA

Las obras se licitarán por 12,5 millones, aunque todavía no hay fecha concretada para ello

02 ago 2019 . Actualizado a las 19:43 h.

El Ministerio de Fomento acaba de aprobar el proyecto de construcción para el soterramiento de la AC-12 (antigua N-VI) a la altura del cruce del Sol y Mar, en Perillo (Oleiros). El documento del nuevo enlace, que sustituirá a la actual intersección semafórica en el punto kilométrico 5,2, prevé la construcción de una glorieta elevada, la ordenación de accesos y los cruces peatonales con seguridad. La longitud de la actuación proyectada es de 0,6 kilómetros y el presupuesto de licitación de las obras será de 12,57 millones de euros, aunque el departamento ministerial no concreta fecha para ello.

Desde el Ministerio de Fomento indicaron que este tramo de la AC-12 constituye uno de los principales accesos de la ciudad de A Coruña y tiene «una intensidad de tráfico elevada de aproximadamente 50.000 vehículos al día, lo que resulta especialmente relevante tanto en las horas punta como en período estival, y cuenta con una importante demanda de cruces peatonales». También explicaron que la actuación proyectada «mejorará notablemente la funcionalidad de la carretera AC-12 y el nivel de servicio de los tráficos de acceso a la ciudad de A Coruña y su área metropolitana de corto, medio y largo recorrido». Indicaron que, adicionalmente, también se mejorará la permeabilidad peatonal en el entorno de la carretera, que contará en el nivel superior del enlace con un semáforo de pulsador, «minimizando los impactos del tráfico (contaminación acústica y ambiental) sobre el medio urbano adyacente».

Características técnicas

El documento aprobado por Fomento prevé que el nuevo enlace sea de tipo diamante con glorieta superior. De esta forma, el tronco de la AC-12 discurrirá soterrado entre muros pantalla de pilotes, lo que permitirá alojar en el nivel superior del enlace una glorieta en superficie que resolverá los movimientos con la Avenida das Mariñas y la AC-174 (rúa Areal).

El tramo soterrado de la AC-12 contará con calzadas de dos carriles para cada sentido de circulación, separadas por un sistema de contención de vehículos rígido. A ambos márgenes de la nueva rasante de la antigua N-VI se situarán los ramales del enlace, que a su vez actuarán como vías de servicio para acceso a las propiedades colindantes.

El proyecto contempla la reposición de servicios urbanos afectados y la ejecución de diversas actuaciones de integración estética y paisajística del entorno del enlace. «El procedimiento constructivo de la infraestructura se ha diseñado para que sea posible mantener en todo momento la circulación de tráfico rodado a través de la carretera AC-12, minimizando las afecciones al mismo», indicaron desde el Ministerio de Fomento.