«Yo incendié un barco en Riazor»

Gran figura del tiro con arco, le pidieron que disparase a un bote lleno de colillas


a CORUÑA / LA VOZ

La arquera Magdalena Beltrán rememora el día en que la Asociación contra el Cáncer le pidió que lanzase una flecha ardiendo contra un barco lleno de colillas de tabaco en Riazor. Retirada de la competición desde hace nueve años, donde lo fue todo a nivel autonómico y estatal, ahora es monitora en ejercicio y jueza en las diferentes pruebas que se organizan en Galicia.

-Sería un barco de pega.

-De papel. Fue una iniciativa de la Asociación contra el Cáncer. Los niños daban un caramelo a cada persona que apagara su cigarrillo y lo echara en una especie de barco de cartón. Luego, este se hizo a la mar y yo, desde la orilla, con una flecha incendiaria, disparé, le di y lo quemé. [Risas]

-¡Como en Barcelona 92!

-De hecho, no tenía ni idea de cómo hacerlo, así que tuve que practicar. Mi marido y yo [Magda está casada con Luis Vera, otro veterano del tiro con arco] hablamos con el propio Antonio Rebollo, para asesorarnos.

-Un momento memorable.

-Sí. Puedo decir que yo incendié un barco en Riazor. [Sonríe]

-Es un deporte minoritario. ¿La forofada de Juego de Tronos le ha traído alguna alegría?

-Sigue siendo minoritario, porque necesitas espacio y unas condiciones para practicarlo. No es llegar, coger un balón y ponerte a jugar. Eso es como cuando veo a Robin Hood: qué bonito, qué bien queda, pero es mentira. [Risas] Con una flecha no matas a nadie, pero si hay doscientos tíos lanzando flechas, a alguno le das. Aunque sea por fallo.

-¿Cómo harán en las pelis para que nunca se acaben las flechas?

-Pues en mi caso, si se me pierde una, ¡lloro! Estas son de competición y valen unos 35 euros. También las hay de 2 euros, eh…

-Su arco parece tecnología punta.

-Lo es. Aquí van encajados los estabilizadores; llevo dos traseros y uno delantero. Y esto es un botón de presión.

-¿Tiene una vista de lince?

-La agudeza visual es clave, pero no solo. Los invidentes también tiran. Llevamos años entrenándolos en la ONCE.

-¿Cómo es posible?

-Porque ellos se basan en la memoria muscular.

-¿Y la fuerza física es importante? Acabo de probar con su arco y casi me descoyunto el brazo con lo tenso que estaba.

-Tiene que tener en cuenta que mi arco tendrá ahora 36 libras de fuerza. El arco pesa dos kilos y medio, pero la fuerza que yo hago es de unas 36 libras. [Como levantar 18 kilos]

-¿Su brazo es tipo Rafa Nadal?

-El tiro con arco no pide musculatura fuerte, sino larga. Yo, con el brazo no tiro. Tiro con la espalda. Con Rafa Nadal comparto lo de los gestos antes de tirar. Siempre hago los mismos.

«Los hombres me decían que tirase con ellos. Hasta que vieron que les ganaba, y ya no»

Aunque en la tele y en los videojuegos de moda las flechas casi se desenfundan solas, Magdalena Beltrán (Cartagena, 1951) tiene un ritual. «Los arqueros tenemos que montar campo, desmontar campo...». Una vez estirados los omóplatos, saca la artillería de su maletín gigante. Dactileras, dragoneras y parapetos van tomando posiciones ante la diana. Estamos en uno de los campos de entrenamiento del Sporting Club Casino de la Zapateira, donde este deporte se practica desde hace 30 años.

-Suelen entrenar en el interior.

-Nos hemos vuelto arqueros de sala, pero también entrenamos al aire libre. A cualquiera que le preguntes, le gusta más esto.

-Y a usted, ¿por qué le gusta?

-Es como si me pregunta por qué me gusta respirar. Pues porque vives. ¿Porqué me gusta el tiro con arco? Porque lo vivo. Lleva tantos años conmigo... He procurado que tiren grandes y mayores y que tiren las mujeres, porque siempre hemos estado en un segundo plano.

-¿También en este deporte?

-Sí. Mire, nosotros fuimos fundadores del primer club de tiro con arco que hubo aquí en A Coruña. Como eran todo hombres y de mujeres solo estaba yo, al principio me decían que tirase con ellos. Pero claro, cuando vieron que yo les ganaba, dijeron, pues ya no. Las mujeres aparte.

-Porque además no tiran a las mismas distancias, ¿no?

-En sala sí, pero en aire libre, no. Ellos llegan a 90 metros. Tenga en cuenta que un hombre puede tirar con 40 libras. Pero insisto, yo quiero mujeres que tiren.

-¿Un título para recordar?

-Cuando en Canarias le ganamos a las ibicencas, que eran el rival a batir en aquel momento. Tienen fama de buenas tiradoras.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

«Yo incendié un barco en Riazor»