Hacia una corporación más fragmentada

La encuesta apunta a una coalición entre la Marea y el PSOE, dos socios con una histórica relación de enfrentamientos


A Coruña

Tras cuatro años marcados por la inestabilidad de un gobierno en minoría, el de la Marea Atlántica, que rechazó cualquier acuerdo estable con los partidos, PSOE y BNG, que facilitaron la investidura de su candidato, Xulio Ferreiro, A Coruña se dirige hacia un escenario en potencia aún más inestable. Los resultados a día de hoy, según la encuesta de Sondaxe, darán paso a la corporación más fragmentada desde 1983. El primer mandato de la democracia estuvo marcado por la presencia de seis partidos en el pleno y el gobierno de la tercera fuerza política, Unidade Galega, cuyo alcalde, Domingos Merino fue objeto de una moción de censura en pleno mandato. Para el 2019 se prevé la presencia de cinco partidos, con un bloque PP-Ciudadanos a tres ediles de distancia de la mayoría absoluta, y otro bloque Marea-PSOE-BNG sin un líder claro. Las opciones con ese escenario político son las siguientes. 

La coalición

Socios con pasado. La solución más probable pasa por un gobierno bipartito entre la Marea y el PSOE, que con siete ediles cada uno alcanzarían la cifra mágica de 14, mayoría absoluta. El BNG solo sería imprescindible si no se alcanzase ese horizonte, pero en ese caso podría plantear exigencias de calado ya que tendría la llave de la gobernabilidad. 

En todo caso, la relación entre los posibles socios ha estado marcada por múltiples desencuentros. El PSOE y la Marea se han acusado mutuamente de mentir y romper acuerdos, de bloquear la ciudad, o de dificultar las inversiones y mejoras.

Ambos partidos compiten por el mismo espacio electoral. Durante los últimos días la Marea ha centrado sus críticas en el PSOE, al que está presionando para que apruebe sus presupuestos y al que responsabiliza una y otra vez de los problemas urbanísticos con la antigua sede de Fenosa. Los ataques de ese tipo no son nuevos, pero según la encuesta el PSOE ha resistido y está incluso en posición de adelantar a la Marea y volver a ser la fuerza hegemónica de la izquierda.

El ejemplo a no seguir. Las relaciones tormentosas entre ambos partidos ya frustraron otras coaliciones. El caso más cercano es el de Ferrol en Común y el PSOE, cuyo acuerdo saltó por los aires en medio del mandato

En A Coruña no se llegó a tanto, la Marea rechazó las ofertas de pacto del PSOE, aunque la relación ha sido tanto o más complicada. Los de Ferreiro llegaron a vetar a la anterior secretaria general y candidata de los socialistas, Mar Barcón, para que coordinase un proyecto bajo supervisión de uno de sus concejales.

Los socialistas retiraron la confianza al alcalde, Xulio Ferreiro, reprobaron en el pleno a su jefe de gabinete Iago Martínez -que salvo sorpresa irá de número 7 en la próxima lista de la Marea-, y votaron a favor del cese de los concejales Xiao Varela y Alberto Lema por el caso de la compra irregular de dos pisos a un firmante del manifiesto de la Marea.

Una difícil investidura. Salvo que Ferreiro y su partido les dejasen caer, una coalición obligaría al PSOE a desdecirse y facilitar competencias de gobierno a los tres ediles mencionados, que fueron reprobados con su voto.

También les obligaría a facilitar competencias de gobierno a una concejala investigada por un presunto delito de prevaricación. Se trata de la titular de Participación, Claudia Delso, a la que Xulio Ferreiro ha mantenido en la lista pese al compromiso de la Marea de que los investigados -antes imputados- por esos delitos cesarían en el acto.

En el 2014, el edil socialista José Nogueira -un histórico del partido- dio un paso atrás y renunció a ir en la lista por estar imputado en la Pikachu. Su decisión buscaba en parte facilitar un posible gobierno de coalición con la Marea, que basó su campaña del 2015 en la mano dura con los políticos imputados por la Justicia.

Hay precedentes de investiduras frustradas por asuntos judiciales. El caso más sonado lo protagonizó el PSOE en Lugo, cuando dejó caer a su alcalde, José Clemente López Orozco, imputado en la Pokémon, por exigencia de Lugonovo. La Marea lucense advirtió que o se iba o no apoyaría la investidura de un socialista, lo que dejaba el bastón de alcalde en manos del PP.

Al contrario que la Marea o Lugonovo, que anunciaron desde el principio que no pactarían con imputados, el PSOE no se ha pronunciado sobre ese tema, que es uno de los posibles problemas que tendría que superar un bipartito que, según la encuesta y a día de hoy, es la opción de gobierno más probable para A Coruña. 

El gobierno en minoría

Más solos que nunca. Con los resultados que prevé la encuesta, y después de que la candidata del PSOE Inés Rey descartase cualquier acuerdo con el PP, la formación de un ejecutivo en minoría es la única y muy remota posibilidad de gobernar de Beatriz Mato. Para llegar hasta ahí, la ruptura de la relación entre los socialistas y la Marea tendría que llegar a un punto de no retorno, de lo que no hay ningún precedente en este mandato.

Mato podría apoyarse en Ciudadanos, pero aún así su situación en el pleno sería muy frágil y la posibilidad de una moción de censura planearía en todo momento sobre el gobierno local.

El «deja du» del 2015. Otra posibilidad, también muy remota, es que se repita un gobierno en minoría de la Marea o, si se sitúa como segunda fuerza, del Partido Socialista. Esa opción requeriría el apoyo de una de las formaciones de izquierda a la otra en la investidura, con el fin de superar al Partido Popular.

Es un escenario muy improbable porque supondría prolongar la situación política de los últimos cuatro años -con la que ningún partido se ha mostrado demasiado satisfecho- pero en una situación de todavía mayor debilidad en el pleno para el posible gobierno.

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