Investigadores de la UDC participan en un estudio para desarrollar «stents» biodegradables para enfermos coronarios
23 nov 2017 . Actualizado a las 11:17 h.El campus de Ferrol, de la UDC, se acaba de sumar a una competitiva carrera en la que ya participan poderosas multinacionales farmacéuticas y grandes grupos de investigación de todo el mundo: el desarrollo de stents fabricados a partir de polímeros biodegradables para pacientes con lesión arterial, que desaparecen al desintegrarse en el cuerpo y que son capaces de liberar medicamento durante un determinado período de tiempo.
La incursión del campus en esta ambiciosa empresa científica ha llegado de la mano del Grupo de Polímeros de la Politécnica de Serantes, que -en colaboración con el Instituto de Investigación Sanitaria del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS)- acaba de iniciar un proyecto para hallar un material eficaz para la fabricación de stents biodegradables, que no generen los problemas que están dando los que existen actualmente en el mercado. «Últimamente los cardiólogos están volviendo a emplear los stents metálicos, porque están viendo que los fabricados con ácido poliláctico, que es un bioplástico, tienen algunas limitaciones. Una de ellas es que poseen menos resistencia que los de metal y se han dado casos en los que la arteria se vuelve a taponar», explica Yousof Farrag, experto en nanotecnología y uno de los cuatro investigadores del campus que participan en el proyecto.
Gracias a su larga trayectoria en la investigación de polímeros -sobre todo de aquellos con aplicaciones en la industria alimentaria y del embalaje-, el equipo de la Politécnica ya cuenta con un buen número de «candidatos» para la selección de ese material que podría cumplir los requisitos que los cardiólogos buscan en un stent. «Tiene que ser un polímero más resistente y elástico que el ácido poliláctico, que pueda ser reabsorbido por el cuerpo y que sea capaz de liberar medicamento durante más tiempo», explica Farrag.
En esta primera fase, anota el investigador, el trabajo se centrará en realizar ensayos con determinados polímeros que ya conoce bien el equipo de la Politécnica. A este respecto Farrag aclara que «no se trata de buscar un polímero nuevo, sino de hacer mezclas con algunos de los que ya conocemos para ampliar y mejorar sus posibilidades».
Si su trabajo llega a buen puerto y el equipo da con ese material que anhelan los cardiólogos, el proyecto podría proseguir con una segunda fase para fabricar un prototipo de stent, llevar a cabo ensayos en animales y, llegado el caso, propiciar su salida al mercado. Un sueño para el que los investigadores del campus están poniendo todo su talento... Y mucho corazón.
Un trabajo con financiación de la Sociedad Española de Cardiología
El proyecto de investigación que acaba de poner en marcha el Grupo de Polímeros del campus de Ferrol y el CHUS de Santiago cuenta con el apoyo de la Sociedad Española de Cardiología, que ha aportado fondos para su financiación. La dirección del estudio corre a cargo de José Manuel González-Juanatey, jefe de Cardiología del centro hospitalario compostelano, y de Luis Barral, profesor de la Politécnica de Serantes y responsable del Grupo de Polímeros.
«En este proyecto competimos con grandes multinacionales farmacéuticas, pero nosotros hemos optado por un camino diferente al suyo y es posible que desarrollemos una investigación que pueda captar su interés», advierte Luis Barral.
¿Qué es un «stent»? Se trata de un pequeño muelle que se introduce en el interior de la arteria para evitar su obstrucción y permitir la circulación sanguínea. En la actualidad hay «stents» metálicos, que son permanentes, y también bioabsorbibles, fabricados con ácido poliláctico (PLA).
¿Qué persigue el proyecto? Los «stents» biodegradables de ácido poliláctico están dando problemas y su baja resistencia ha hecho que se den casos en los que la arteria se vuelve a cerrar. El proyecto del campus tiene por objetivo encontrar otro polímero más resistente.