Al cole, caminando

A CORUÑA

Una niña, de camino al colegio en el municipio cambrés
Una niña, de camino al colegio en el municipio cambrés Patricia García

Cambre llenará sus calles de ranitas para fomentar que los niños vayan andando a clase

25 feb 2017 . Actualizado a las 00:26 h.

«La mayoría de los niños viven a cinco minutos del colegio O Graxal y, como máximo, a 10 minutos. Por eso queremos fomentar que vayan andando a clase», explica José Amigo, uno de los policías locales de Cambre encargados de coordinar el programa Ancas, que desarrolla el Concello en colaboración con la Asociación Stop Accidentes y Protección Civil.

El proyecto Ancas, que ya lleva tiempo funcionando en ciudades como A Coruña y Pontevedra, tiene como objetivo que los alumnos vayan andando al colegio, a través de una serie de rutas o caminos seguros marcados en el suelo con unas ranitas verdes. En unas semanas empezará a funcionar en O Graxal: la idea es que 200 estudiantes desde los 8 hasta los 11 años vayan caminando a clase. Para ello se diseñaron siete rutas seguras por las que podrán ir solos, acompañados de policías, en las zonas más conflictivas, y de padres voluntarios. Habrá puntos de encuentro y comercios con carteles en los que los niños podrán solicitar ayuda en caso de que la necesiten. 

Los alumnos marcarán las rutas

Serán los propios estudiantes los que se encarguen de colocar las ranitas para marcar las rutas, y también se pondrán en la piel de los policías locales por un día: tendrán sus propias libretas de multas y harán salidas para sancionar a todos los conductores que incumplan las normas de circulación. Todo para mantener a salvo de peligro sus rutas. «Es una medida que lleva tiempo. Ya llevamos tiempo trabajando con los alumnos, diseñando las rutas en el colegio y con clases de educación vial», asegura Amigo, el poli amigo de los niños.

Para premiarlos por su esfuerzo, se sorteó una bicicleta entre todos los alumnos que participaron en la elaboración de las rutas. «A los estudiantes les entusiasman estas iniciativas, están encantados», apunta.

Los problemas

Rúa Tapia, Constitución y O Pigar o son algunas de las zonas por las que discurrirán los senderos seguros. «Nos hemos encontrado varios problemas durante la elaboración de las rutas, como vehículos estacionados fuera de pasos de peatones, contenedores colocados sobre pasos de cebra, cruces con poca visibilidad o aceras inclinadas. Muchas veces no sabíamos ni que podía ser un perjuicio», explica Amigo. El objetivo: que los caminos tengan la máxima visibilidad y que no haya nada que obstruya el camino de los niños.

«Hemos empezado en este colegio porque no hay transporte escolar y la mayoría de los estudiantes van andando con sus padres o en coche, pero la idea es llevarla a todos los centros», asegura la concejala de Protección Civil y Policía Local, Josefa Vázquez. Calcula que en un mes los senderos tendrán el visto bueno de los padres y estará toda la señalización colocada.