Un edificio oficial que es una amenaza por la caída de cascotes

Emiliano Mouzo A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

PACO RODRÍGUEZ

La rehabilitación fue adjudicada en agosto con un plazo de ejecución de nueve meses, pero la obra no comenzó

16 ene 2017 . Actualizado a las 13:36 h.

El cuartel de la Policía Nacional ubicado en Lonzas «se cae a cachos», en palabras de Sandra Castro Boedo, secretaria provincial del Sindicato Unificado de Policía (SUP). Los muros que forman la fachada principal y la que da al patio posterior «se van derrumbando cada día, y los cascotes caen a la acera, a la calle y a la plaza interior, implicando un grave riesgo para los peatones, para los usuarios que se acercan al edificio y para los propios policías», subrayó Castro Boedo.

Lo peor de esta situación de deterioro creciente es que «no tiene explicación», según la representante sindical. Sandra Castro apuntó que las obras de saneamiento y rehabilitación de la fachada del inmueble «ya fueron adjudicadas a una empresa constructora hace unos meses y, sin embargo, hasta este momento lo único que hizo la compañía fue montar unas casetas de obra».

Una obra de 1,8 millones

Y en efecto, así es. El Ministerio del Interior concedió las obras el pasado 28 de julio a la firma Dragados. El presupuesto de adjudicación se elevó a 1.840.666 euros, a partir de un precio de salida de 3.095.118, es decir 1,2 millones menos. Además, unos días después de la asignación de los trabajos, el 3 de agosto, se formalizó el contrato. A partir de esta certificación, Dragados tiene un plazo de nueve meses para ejecutar las obras. «La empresa ya lleva consumidos seis meses y el edificio continúa cayéndose», manifestó Castro.

Laboratorio de ADN

Lo único que hizo Dragados a través de una subcontrata, según explicó la representante del SUP, «fue parchear una zona de la cubierta, la que cubre el laboratorio de ADN, para evitar las filtraciones de agua que se estaban produciendo y que ponían en serio riesgo muchas pruebas claves para solucionar delitos».

La Voz se puso en contacto con la constructora Dragados para conocer los motivos del retraso en el comienzo de las obras de rehabilitación del cuartel. Desde la empresa quedaron en contactar con el director de los trabajos y se comprometieron a devolver la llamada, pero no fue así.

El deterioro de las instalaciones policiales de Lonzas comenzó a agudizarse alrededor del 2008 y en esa fecha se redactó un primer informe que recogía los desperfectos del edificio. Sin embargo, «nada se hizo para frenar los daños», explicó Sandra Castro Boedo.

«Este abandono por parte de la Administración», según Castro, hizo que «hace cinco años cayesen los primeros cascotes sobre la acera, la vía pública y el patio interior del inmueble por lo que hubo que vallarlo y colocar redes de protección».

En Lonzas se encuentran ubicadas las oficinas de denuncias, desde hace unos meses más concurridas que antes por el cierre durante las noches y los festivos del servicio de los jardines de Méndez Núñez, y las instalaciones para tramitar el DNI y el pasaporte. «Hasta este edificio se acercan muchos ciudadanos y cualquier día les cae una piedra encima. La situación también supone un riesgo para los agentes que trabajamos aquí, para los vehículos que pasan por la carretera». Además, «las filtración de agua supone un problema para el desarrollo de nuestro trabajo», subrayó Sandra Castro.

Varios ciudadanos consultados también se quejaron de la situación del cuartel: «No es normal que un edificio de estas características y para lo que está destinado esté así», indicó uno de ellos.