¿Quién entiende al PSOE coruñés?

Eduardo Eiroa Millares
Eduardo Eiroa A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

Cinco días después de amagar con querer integrarse en el gobierno, sus ediles siguen sin aclarar qué harán

04 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Mientras el pasado sábado el presidente provincial del PSOE, Julio Sacristán, ofrecía al todavía secretario general, Pedro Sánchez, el apoyo del partido en la provincia, asegurando que le harían llegar esa solicitud a sus delegados para que así los tuviesen en cuenta en el turbulento comité federal que se celebraba en Madrid, estos, sus delegados, votaban exactamente lo contrario.

La anécdota retrata la situación de un partido que, a nivel local, lleva meses diciendo que tiene que definirse, los mismos meses que ha aplazado la toma de cualquier decisión sobre qué van a hacer en su relación con el gobierno local de la Marea, el mismo al que apoyaron en la investidura sin pedir entonces nada a cambio.

El mismo Sacristán abogaba por buscar la forma de redefinir esa relación dejando claro su apoyo a políticas alternativas al PP y también que su partido tenía que visualizarse como imprescindible en ayuntamientos como el de A Coruña. Precisamente por eso es perfectamente posible que ocurra todo lo contrario.

Si a nivel nacional el partido vive una evidente fractura, a nivel local el PSOE no está mejor. También entre los ediles los hubo a favor y en contra de Sánchez. Yoya Neira, por ejemplo, ha expresado públicamente su respaldo a Sánchez el día después de que su secretaria general en A Coruña votara en contra del dimitido responsable socialista. Barcón explicó ayer en Radio Voz que en la reunión del partido el pasado jueves hubo opiniones en todos los sentidos y que no salió de allí con ningún compromiso. Votó lo que le pareció en Madrid defraudada, dijo, con una serie de decisiones. Al menos, eso sí, Barcón apoyó la opción ganadora, porque en el caso de las primarias gallegas la apuesta les salió mal y su candidato, Romeu, se quedó fuera.

En pleno clima bélico en su formación, la edila aprovechó para mandar un recado a la gestora que rige ahora mismo a los socialistas gallegos, encabezada por Pilar Cancela. Esa gestora, nombrada por Sánchez y su equipo, debería dejar sus cargos al caer quien los puso en su sitio.

Los socialistas coruñeses, a través de Barcón, votaron, pues, a favor de un cambio en la cabeza del PSOE, una modificación que apunta en sus objetivos a una abstención que permita un Gobierno de Rajoy, si bien la concejala matizó que la abstención, en su opinión, no es la solución. Sucedía solo dos días después de que el grupo iniciase maniobras en María Pita, pero no para acercarse al PP, sino a la Marea, dando el jueves un firme paso adelante hacia la búsqueda de su incorporación al gobierno local. Ayer parecía dar un firme paso atrás precisamente en la dirección contraria. Si el objetivo es mantener la incertidumbre sobre sus intenciones hasta el final, sin duda lo están consiguiendo. El jueves colaboración y buenas palabras, ayer fuertes críticas por el la pérdida de los fondos Edusi.

El partido no aclaró ayer cuáles son sus intenciones. El alcalde, Xulio Ferreiro, sí habló sobre ese posible futuro juntos: «Antes de prantexarnos calquera cambio no goberno municipal e calquera entrada do PSOE, o que había que comprobar é que podemos traballar xuntos, e nese sentido o que lle trasladamos ao PSOE é un marco de colaboración estable», dijo citando el próximo pleno con modificativos pendientes y la necesidad de contar pronto con unos presupuestos para el 2017. «Sen esa relación de confianza previa é complicado», dijo Ferreiro, quien también ve que la situación interna del Partido Socialista no ayuda. «Debe clarificar se vai estar en contra do PP ou vai servirlle de muleta», dijo Ferreiro.

El PSOE lleva esperando año y medio para aclararse. Primero con las generales a la vista, después con las segundas generales, otra vez con las autonómicas, ahora con la crisis interna... Por unas o por otras la agrupación fue aplazando su decisión sobre su papel. Con los antecedentes del mandato, todas las alternativas estarían abiertas: que sellen un pacto de gobierno con la Marea, que todo siga igual y hasta una moción de censura con el PP. Todo es posible.