La nueva red de subterráneos de la ciudad absorbe entre 12.000 y 28.000 vehículos diarios -en cada sentido-, según las cuentas del Ayuntamiento. Las cifras oscilan según el día, y descienden mucho los fines de semana.
El consistorio constató un incremento de tráfico en el último mes, coincidiendo los mayores picos con la apertura del vial del Parrote. Ese día y el siguiente se llegaron, en total a los 28.602 vehículos en dirección salida.
Las cifras hay que interpretarlas con prudencia: es la suma total, de los que circulan en una dirección y además los totales incluyen los usuarios de los tres, cuando en la Marina y en María Pita los coches contabilizados son, básicamente, los mismos.
Teniendo en cuenta esas variables el pasado día 5 de marzo, por poner un ejemplo, se computaron en total unos 25.000 coches en los túneles. La apertura del Parrote el pasado día 31 permitió aliviar algo la presión en la superficie. En su primera semana de vida el vial absorbió unos 5.000 vehículos diarios, cifra que desde hoy aumentará sensiblemente porque ya no tendrán alternativas para circular por otro sitio.
Esa será la única vía habilitada para acceder hasta las Ánimas y la Ciudad Vieja para quien no sea residente en esos lugares, como será también la ruta para salir de la ciudad.
Con la retirada de los 12.500 turismos que aún quedaban en la superficie pasarán bajo tierra unos 35.000 cada día. Sobre ellos el terreno será para los peatones. Por ahora no habrá barreras físicas ni está previsto que se instalen cámaras y la única forma de control que se pondrá, indican desde el consistorio, será mediante agentes de la Policía Local.