El gobierno exige a los socialistas que secunden su postura en todo el trámite para aceptar parte de sus propuestas
30 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Incumplida la norma que establece que las Administraciones deben contar con un nuevo presupuesto a 1 de enero, la elaboración de las cuentas del Ayuntamiento se ha convertido en una larga partida de mus en la que sus jugadores no han dejado de sacarse la lengua, guiñarse el ojo y lanzarse otras señales durante tres meses sin llegar a un acuerdo. El documento irá a pleno el viernes, después de que se incumpliese los plazos que se ha marcado el gobierno local desde noviembre para presentarlo. Todo indica que el mus, las conversaciones, continuarán hasta el último momento.
¿Cuál es la situación?
La Marea y el PSOE han mantenido dos reuniones esta semana para negociar las 68 enmiendas de los socialistas. El PP presentará hoy sus propuestas, serán más de un centenar. El BNG exigió ayer al gobierno local que las conversaciones con el PSOE no modifiquen las propuestas que presentaron hace semanas.
¿Cómo está la relación entre Marea y PSOE?
El gobierno local está dispuesto a aceptar parte de las enmiendas socialistas. El alcalde las cifró en «a metade», pero del núcleo central de las reclamaciones socialistas, un conjunto de altas y bajas que suman 3,7 millones, han dado el visto bueno a un millón. A cambio de aceptarlas, la Marea exige al PSOE «o apoio á postura que adopte o goberno respecto a outras emendas ou alegacións que poidan presentar outros grupos durante o trámite do orzamento». Un planteamiento que los socialistas rechazan, algunos hasta el punto de señalar que podría ser una estrategia para reventar las conversaciones, por entender que les dejaría en una posición de subordinados. Las conversaciones entre ambos grupos seguirán durante estos días.
¿Qué papel tiene el PP?
El gobierno local ha dejado a los diez ediles conservadores fuera de la negociación. Será difícil que el pleno apruebe muchas de sus más de cien enmiendas, ya que precisarán el voto favorable de los concejales del PSOE ante el previsible rechazo de la Marea y el BNG, que en contadísimas ocasiones ha respaldado una propuesta de los populares. A pesar de todo, el PP tendrá el papel de árbitro con las enmiendas del PSOE, suponiendo que los socialistas no alcancen un acuerdo cerrado con la Marea estos días.
¿Hay contactos PSOE-PP?
Además de algunas conversaciones telefónicas, los portavoces de ambos grupos, Rosa Gallego y José Manuel Dapena, mantuvieron una entrevista la semana pasada, pero esos contactos no se han traducido en acuerdos de ningún tipo sobre el presupuesto. Ambos grupos han presentado sus enmiendas por separado. A pesar de todo algunas enmiendas coinciden en el objetivo, por ejemplo los dos grupos quieren reducir el gasto en publicidad y propaganda, pero no lo hacen en el detalle. Las del PP afectarán a partidas más cuantiosas, de ahí el interés de Marea en contar con el apoyo total del PSOE.
¿Habrá presupuesto?
Lo que ocurra el viernes dependerá en gran parte de lo que suceda en las próximas 48 horas y del formato elegido para debatir las cerca de 200 enmiendas que recibirá el texto. Lo más probable es que la mayoría se discuta y vote por bloques, no individualmente, pero aún no está decidido.
La situación puede variar, pero la aritmética plenaria y anteriores votaciones indican que hay escenarios más probables. Aunque en algunos casos con muchas dificultades, desde el cambio de gobierno el pleno ha aprobado las ordenanzas fiscales, un cambio del anterior presupuesto y una nueva organización municipal. En todos los casos menos en el último, Marea, PSOE y BNG votaron sí o se abstuvieron y el PP se opuso. Con esos precedentes se puede prever un escenario similar para el presupuesto.
Pero, como ocurrió con la organización municipal, la propuesta finalmente aprobada podría ser muy distinta de la pretendida por Marea. Dependerá de la cantidad de enmiendas aprobadas contra su voluntad por PP y PSOE.