La privacidad del WhatsApp impide al 091 controlar las macropeleas

a. lorenzo, d. vázquez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Los jóvenes se citaron a través de dispositivos móviles para pegarse en los jardines de la Maestranza.
Los jóvenes se citaron a través de dispositivos móviles para pegarse en los jardines de la Maestranza. marcos míguez< / span>

La protección de datos no permite que la Policía Nacional pueda intervenir móviles

01 feb 2016 . Actualizado a las 18:42 h.

A diferencia de lo que sucede con varias redes sociales, como el Twitter o el Facebook, en el WhatsApp todas las conversaciones son privadas entre los propietarios de los teléfonos móviles. Por este motivo, los agentes de la Policía Nacional poco pueden hacer ante una convocatoria de macropelea como la ocurrida el pasado sábado en los jardines de la Maestranza, donde la quedada de casi 500 jóvenes se realizó a través de distintos grupos de la aplicación móvil. Fuentes del 091 explicaron ayer que la protección de datos es firme en estos casos, ya que no es posible intervenir teléfonos para rastrear mensajes que puedan incitar a la violencia, y que el tema todavía es más delicado si los implicados son menores de edad.

Recuerdan que la presencia en las redes sociales de los cuerpos y fuerzas de seguridad se ha incrementado mucho en los últimos tiempos, y que buena prueba de ello es el gran número de seguidores que tienen sus cuentas de Facebook y Twitter, donde además de informar sobre nuevas campañas, normativas o delitos, los seguidores pueden denunciar cualquier tipo de irregularidad que infrinja las leyes.

A pesar de no poder intervenir las conversaciones de los grupos de WhastApp, la rápida aparición de la Policía Nacional fue clave para evitar que se produjera la macropelea del pasado sábado, donde las consecuencias podrían haber sido muy graves, ya que los agentes intervinieron a varios jóvenes bates, pinchos y puños americanos. Esta es la segunda vez en menos de tres meses que pandillas de distintos colegios de la ciudad, e incluso del área metropolitana se citan un sábado por la tarde para pegarse. El pasado noviembre el escenario fue la explanada del Parrote, donde los implicados llegaron a lanzarse varios puñetazos y empujones antes de que la llegada de una decena de patrullas de las policías nacional y local acabasen con la bronca tumultuaria.

En aquella ocasión, el alcalde Xulio Ferreiro restó importancia al incidente, y ahora habrá que esperar a ver si el gobierno local decide tomar alguna medida para evitar estas peleas multitudinarias, puesto que esta vez ya había muchos más jóvenes que en la anterior, y varios de ellos portaban armas. Desde el ejecutivo local evitaron ayer hacer ningún tipo de valoración a este respecto.

Los vecinos esperan que estos incidentes sean hechos puntuales y que no se repitan

El incidente del sábado ha vuelto a generar polémica sobre la falta de control que hay con muchos jóvenes en la ciudad, que ya había sido denunciada en casos como el botellón debido a la suciedad que genera en lugares públicos, y también un debate sobre a quién le corresponde atajar este tipo de sucesos, ya que hay sectores de vecinos que aseguran que más allá del control policial debería de haber una mayor responsabilidad familiar en la vigilancia de los muchachos, más teniendo en cuenta que algunos de los que se concentraron en las últimas macropeleas son menores.

Las dos últimas se han registrado en el entorno de la Ciudad Vieja, pero la asociación de vecinos de la zona desvincula los hechos de esta ubicación, ya que las identificaciones han permitido saber que los jóvenes eran de otros barrios e incluso de fuera de la ciudad. En este sentido, el presidente de la entidad vecinal María Pita y Ciudad Vieja, Pedro Roque, considera que son hechos aislados y reconoce que espera que no tengan continuidad.

Disuasorio

Asimismo, reconoció la labor realizada por las policías para evitar que estas reuniones derivaran en hechos violentos. Entiende que su participación debería actuar como elemento suficientemente disuasorio para que no se produzca nuevas quedadas con el único objetivo de zanjar a golpes las diferencias entre algunos de sus integrantes.

Roque apuntó que solo se verían en la necesidad de reclamar que se activasen otro tipo de medidas si vuelven a repetirse sucesos similares en su zona.