Sin acuerdo para repartir la austeridad

Xosé Vázquez Gago
Xosé Gago A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El PSOE propone ahorrar 113.000 euros más que la Marea y, como el PP, distribuir más fondos a la oposición en una reunión que terminó sin ningún pacto entre los partidos

08 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La semana pasada, la oposición zarandeó en el pleno al bipartito formado por Ferrol en Común y PSOE que gobierna en la ciudad naval. PP y BNG unieron sus votos para eliminar un cargo de alta dirección del organigrama del ejecutivo y quitar las dietas que iba a percibir la portavoz socialista, Beatriz Sestayo, para asistir a las reuniones del puerto. Ella y el alcalde Jorge Suárez fueron los primeros en comprobar las vicisitudes del gobierno en minoría.

El lunes le tocó a Martiño Noriega, alcalde de Santiago por Compostela Aberta, que vio como la oposición en bloque (PP, PSOE y BNG) tumbaba su propuesta de dedicaciones exclusivas. El pleno tendrá que ser repetido al no alcanzarse acuerdos.

La Marea aún no ha padecido nada semejante, pero la reunión de ayer, en la que el alcalde Xulio Ferreiro confiaba en cerrar un consenso para el pleno, terminó sin avances. PSOE y PP presentaron propuestas, esta vez distintas, para abordar la distribución de los salarios. La de los conservadores respeta las cifras a la baja de la Marea, la de los socialistas es incluso más austera. Ambas coinciden en trasladar gran parte del gasto del gobierno local a la oposición, ya que según ambos grupos tendrá mucho más trabajo en el mandato que comienza.

Marea

La primera propuesta. El grupo de gobierno planteaba que el alcalde cobrase 40.000 euros brutos al año. Los concejales del gobierno tendrían dedicación exclusiva (35.000 euros al año). El PP y el PSOE dispondrían de dos dedicaciones exclusivas y el BNG una dedicación parcial (17.500 euros). Las dedicaciones exclusivas podrían convertirse en parciales a voluntad de los grupos. Las asistencias a pleno se pagarían a 180 euros y a las comisiones a 90. Como es obligatorio, solo las cobrarían los concejales sin dedicación. Finalmente, de los 21 puestos de trabajadores eventuales (asesores), los partidos de la oposición tendrían uno cada uno. Más adelante, cada grupo municipal podría contar además con un auxiliar administrativo.

PP

Más distribución. La propuesta presentada ayer por los populares reparte las 13 dedicaciones exclusivas y la parcial en proporción a los concejales de cada grupo: Marea y PP cinco exclusivas cada uno, PSOE tres y BNG la parcial. Mantiene la posibilidad de dividir las exclusivas en parciales y abre la posibilidad a que, si otro grupo lo pide, se puedan negociar más dedicaciones. En cuanto a los eventuales, el PP mantendría a los 11 que ya ha nombrado el gobierno local, lo que superaría la proporción que les corresponde, por lo que repartiría los otros diez de la siguiente forma: PP cinco, PSOE cuatro y BNG uno. Están dispuestos a negociar más contrataciones si otro partido las solicita.

PSOE

Ahorro de 113.000 euros. La propuesta del PSOE es aún más austera que la de la Marea. El nuevo gobierno local preveía gastar 1.096.500 euros en el aparato municipal, para los socialistas 983.500 bastan. Son 113.000 euros brutos menos al año. Además, redistribuye el gasto entre asesores y ediles, de forma que los primeros cobren menos y los cargos electos más. Con la Marea la proporción era 43,5 % frente a 56,5 % a favor de los asesores. Con el PSOE los asesores se quedarán en el 31,9 % del gasto y los concejales con el 68,1 %. Los socialistas también proponen una asignación anual de 500 euros al mes por edil a cada grupo municipal para los gastos ordinarios. La cifra es similar a la que propuso Compostela Aberta en Santiago o la que se aplica en Ourense o Lugo. En cuanto a los salarios de los ediles, el PSOE no habla de dedicaciones, sino que reparte cantidades de acuerdo al número de ediles de cada partido: 250.000 euros brutos anuales para la Marea, 245.000 para el PP, 150.000 el PSOE y 24.000 para el BNG. Esas cifras corresponden de forma exacta con los porcentajes de concejales en el pleno. Finalmente, el PSOE apuesta por un fuerte recorte del número de asesores desde los 21 propuestos por la Marea a solo 11, distribuidos también de forma proporcional a la corporación: Marea y PP cuatro, PSOE dos y BNG uno. Los de la Marea estarían situados ligeramente por encima en la tablas salariales y los del grupo socialista algo por debajo. Finalmente, el PSOE propone eliminar la retribución de las asistencias a plenos y comisiones.

La reunión y el futuro

Sin acuerdo. Tras escuchar las propuestas y algunas discusiones, la reunión de ayer empezó mal. Benedicto Álvarez, asesor de Marea, mostró un escrito presentado por la mañana por el PSOE en el que pedía al secretario del Ayuntamiento un informe sobre los pasos legales a seguir si el pleno de organización terminaba sin acuerdo. El socialista José Manuel García reprochó de inmediato que ese documento hubiese llegado a manos de Álvarez, que ayuda al grupo de gobierno, pero no está contratado en el Ayuntamiento. Terminó sin pactos y con malas sensaciones. El PP criticó que el grupo de negociación de la Marea no ejerció: «Lo único que traían cerrado era la fecha del pleno de organización, el sábado, para imponérsela a los demás». También lamentaron que no entraron a debatir su propuesta ni la del PSOE, ni plantearon alternativas.

La Marea insistió en que intentarán desbloquear la situación en los próximos días, criticaron la proximidad del PP y el PSOE y lamentaron que «non entenderon» el mensaje que se lanzó «nas eleccións municipais» contra os «intereses partidistas». Fuentes del gobierno entendieron que ambas propuestas suponen ponerles «zancadillas», y recordaron que los gobiernos anteriores de PP y PSOE contaron con mucho más personal de apoyo que el que ahora pretenden aprobar para ellos.

El intento bilateral

La Marea llamó al PSOE. Tras la reunión, el grupo de gobierno se puso en contacto con los socialistas para pactar un encuentro por la tarde. La reunión tampoco dio frutos. El secretario de organización del PSOE, Isidro Frías, miembro del equipo de negociación de su partido, recordó que fue la Marea la que interrumpió la semana pasada las conversaciones con ellos para convocar al resto de los grupos. Señaló que su propuesta actual es fruto de ese cambio de escenario, en el que «es necesario contar con todos los partidos», y que respeta «los planteamientos iniciales de la Marea de austeridad y ahorro». Frías también defendió que dada la nueva organización (que incluye diez nuevas comisiones y otras reuniones) la oposición tendrá que hacer «un trabajo mucho más fuerte», que requerirá un «nivel de dedicación más alto» y lo lógico es que ese trabajo lo hagan «concejales, no el personal de confianza nombrado por el alcalde». Frías se mostró dispuesto a seguir negociando en base a esa propuesta y subrayó que no le «gustaría» contemplar un escenario en el que se llegase al pleno de organización sin un acuerdo.