Arranca la urbanización en superficie del espacio frente a Palexco
05 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Los peatones podrán caminar por la renovada fachada marítima coruñesa el próximo mes de abril. Las obras prosiguen allí a un ritmo muy alto para cumplir los plazos de una actuación que esta semana empezaba a tomar forma.
Con la mayor parte de la losa que cubre el hueco del túnel ya instalada, los operarios de la constructora comenzaron ya a instalar el pavimento por el que podrán pasear en tres meses los ciudadanos. Se trata de losas de granito gallego con tiras de piedra caliza en otros tonos, una estructura similar a la que tiene el Parrote, espacio con el que quedará visualmente unido y con similares soluciones estéticas.
En el suelo se ven ya los huecos reservados para la plantación de árboles, instalación de farolas y ubicación de nuevo mobiliario público.
En las próximas semanas ese material comenzará a llegar a la zona para darle la configuración definitiva a un espacio que quitará del centro de la ciudad más de 30.000 coches al día y que ganarán los peatones.
El nuevo pavimento, que ocupa ya varios cientos de metros cuadrados, se expande a la altura de Palexco y alcanza el entorno de la Autoridad Portuaria.
En todo el frente se potenciará el arbolado y se ubicará mobiliario renovado en línea con el del Parrote en un espacio en el que los coruñeses recuperarán las vistas al mar desde las galerías de la Marina.
La ejecución del túnel y la renovación del frente marítimo era uno de los compromisos de los populares, que arrancaron las obras justo al terminar las del Parrote, abierto al público el pasado verano y con el aparcamiento ya en funcionamiento.
El gobierno local puso fin con aquella obra a un agujero que llevaba seis años lastrando el centro de la ciudad, y apostó por darle continuidad peatonalizando el frente hasta el hotel Atlántico. La actuación fue muy contestada por la oposición a causa de su elevado coste. Para el gobierno local, además de la utilidad pública, la rentabilidad está garantizada por el impacto que tendrá el cambio de cara de la ciudad en el turismo.