Los promotores necesitan los 12.000 euros que cuesta su figura en bronce que se instalará en la plaza de Lugo de A Coruña
17 feb 2014 . Actualizado a las 17:29 h.Esta semana se ha dado el siguiente paso para lograr la estatua de Ney, el famoso perro de la plaza de Lugo. Tres vecinas de la zona constituyeron la sociedad sin ánimo de lucro Ney, el perro de la plaza de Lugo con el objeto de recaudar dinero para el monumento. Para ello han habilitado una cuenta corriente en el que los interesados pueden ingresar sus aportaciones. Se trata de la cuenta de Caja Rural ES7130700044516122239228.
Vanessa Dorado, secretaria de la asociación y administradora de la página de Facebook del can, sostiene que el dinero se logrará fácilmente en unos meses. «Soy súper positiva. La gente quiere mucho a este perro. Y no solo los vecinos de la zona. También en otros barrios y de fuera de A Coruña».
Necesitan un total de 12.000 euros. Ese es el precio del proyecto del escultor Miguel Couto, que ya ha mostrado una figura modelada en barro del perro. Se trata de una pieza de 90 centímetros (un poco más grande que el propio Ney) que se levantará sobre un pequeño pedestal. Pensada para instalar en la parte peatonal de la plaza, pretende crear en el espectador el mismo efecto que el perro.
Cesión del espacio
El Ayuntamiento dio luz verde al proyecto hace meses. Únicamente cederá el espacio. El dinero para el monumento partirá de lo que ingresen los interesados. Entre ellos, hay muchas personas de fuera de España. La irrupción de Ney en Internet y en el canal internacional de TVE ha despertado una gran simpatía en todo tipo de personas. Actualmente, son más de 1.500 los seguidores de su página de Facebook. En esta se creará un evento, indicando el número de cuenta y todos los detalles del proyecto. La intención es que la iniciativa llegue lo más lejos posible.
Ajeno a todo este revuelo, Ney continúa recibiendo constantes visitas. En la floristería Armonía, donde pasa las mañanas y las tardes con su dueña Marisol Paz, decenas de niños acuden a verlo y acariciarlo a diario.