Las playas de la comarca también volvieron a sufrir ayer los efectos del enésimo temporal de mar, con importantes daños en los municipios costeros, principalmente en los arenales de Arteixo, y también en el municipio de Oleiros.
En Bergondo, entre los concellos más afectados por el oleaje, la playa de Gandarío volvió a amanecer arrasada. Si las primeras jornadas de oleaje habían dañado severamente la pasarela de madera del paseo marítimo, e incluso logró tumbar parte del muro que discurre paralelo a la carretera, en la noche de ayer las mareas acabaron de llevarse lo que quedaba de ambas estructuras, causando importantes destrozos en las duchas y equipamientos.
Además, en la mañana de ayer se descubrieron nuevos daños en la puerta del albergue juvenil. Se sospecha que los materiales desplazados por el mar salieron catapultados contra el acceso que habitualmente utilizan los usuarios para atravesar hacia el arenal. Por efecto del impacto, la puerta acabó derrumbándose.
Efectivos y voluntarios de los equipos de Protección Civil de toda la comarca tuvieron que emplearse a fondo y encadenaron intensas jornadas de trabajo para atender las numerosas llamadas recibidas para retirar árboles y postes caídos a consecuencia del viento y responder a emergencias por corrimientos de tierra e inundaciones.