Los casi 14.500 folios de la operación Pokémon sobre los que la jueza Pilar de Lara ha levantado el secreto de sumario esta semana amenazan con cortocircuitar la política gallega en las próximas semanas. No solo por los indicios de delito que de las pesquisas judiciales se puedan derivar, sino también por los secretos y puñaladas entre amigos y enemigos que saldrán a la luz en los cientos de conversaciones grabadas del teléfono de José María Tutor, el delegado de Vendex en Galicia y epicentro de esta singular trama de corrupción que amenaza con devastar la política local en Galicia.
Cada ciudad presenta unas características distintas. En A Coruña, la mayor parte de las incógnitas se mantendrá hasta que se destape el secreto de sumario de la llamada operación Pikachu. El eje de la investigación se centra en lo descubierto hasta ahora en las supuestas contrataciones irregulares.
De poco valen las teorías conspiratorias o el y tú más de unos partidos a otros. En una primera lectura de los 26 tomos del sumario, salen nombres y cargos y excargos de todos los partidos, funcionarios de carrera y eventuales, cada uno con sus peculiaridades y peticiones personales.
El problema al que se enfrenta ahora el alcalde, Carlos Negreira, es grave. La instrucción de la Pikachu está a punto de paralizar el Ayuntamiento. Las reticencias de los funcionarios a firmar documentos por temor a verse imputados está paralizando la gestión municipal. Y la obligación del alcalde de defender la presunción de inocencia de los suyos también limita su capacidad de movimiento y actuación en un año clave, previo a la nueva cita con las urnas. Solo las primeras líneas de la Pokémon bastan para hacer tambalear la solidez del equipo de gobierno. Son enchufes que pueden cortocircuitar la acción de gobierno. ¿Irá in crescendo esa debilidad cuando se levante el secreto de sumario en la Pikachu? ¿Habrá medidas preventivas?
Pemex, la otra cara. Las noticias salidas de los juzgados lucenses han servido para dejar en el segundo plano una luz de esperanza para la economía coruñesa. La decisión de Pemex de construir sus floteles en Galicia es el segundo paso del desembarco de la operadora mexicana en la comunidad. Queda ahora la tercera fase, su instalación en punta Langosteira para establecer su primera base europea. Pese a algunas críticas interesadas, las conversaciones siguen avanzando y las gestiones burocráticas, quemando plazos. Solo queda por definir en cuánto tiempo se traduce el «ahoritita» para seguir con la planificación.
Carril y Europa. El portavoz municipal del BNG, Xosé Manuel Carril, un valor sólido en lo intelectual y lo ideológico en el mundillo nacionalista, será el número dos en la candidatura a la UE, si no lo impiden otras alianzas, que ahora parecen lejanas. Pero no se irá. Ya lo dijo él. Además de no creer en la Unión Europea, el reto parece inabordable por la falta de respaldo social.
El antisistema reconvertido
Se llama Pablo José González Novoa y tuvo sus quince minutos de fama en las pasadas elecciones municipales del 2011. Era el cabeza de lista de un partido atípico recién creado: Sorteo Político. Sin ideario ni propuesta de actuación, su campaña electoral se basaba en la posibilidad de sortear el acta de edil entre todos los que se presentaran voluntarios. Es decir, una especie de lotería entre anónimos sin más compromiso que el de anotarse en una lista. No importaba ser de derechas, de izquierdas o mediopensonista. Solo tener suerte y apuntarse. Con esos «ideales», su carrera parecía poco prometedora. Pero el deseo incontenible de Esquerda Unida, y de su líder en la ciudad, César Santiso, de ensanchar su base electoral, le han llevado a ejercer de fontanero de ese sistema democrático contra el que parecía dispuesto a luchar desde la ironía y la desafección. Desde el pasado 30 de diciembre, figura en nómina del Ayuntamiento como asesor técnico de tipo II, una plaza eventual a la que no se llega por sorteo, sino por designación de su líder. ¿Será el primer paso de una larga carrera política basada en ideales renovadores y combativos?