Nochevieja ajustada a la crisis

Javier Becerra
Javier Becerra A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El formato barra libre decae frente a los pubs que congelan los precios

31 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

No hace ni un lustro que el Fin de Año equivalía en A Coruña a barras libres, copas que incrementaban dos o tres euros su precio normal y la sensación general de que en Nochevieja había que aflojar el bolsillo para salir. Todo ha cambiado en los últimos años, reforzándose en este. Ni rastro de aquellas paredes empapeladas con la palabra barra libre por todas partes. La normalidad se impone dentro de la excepcionalidad del día: que cada uno consuma lo que quiera y que le cobren lo mismo que cualquier otro día normal.

Solo en zonas concretas se respira el clima de antaño. En Los Cantones Village, por ejemplo. Allí hay packs de barra libre o varias copas con fiesta hasta el amanecer. Van desde los 50 euros del Amura con todo tipo de servicios (fotógrafo, cotillón, ropero, chocolate...) a los 15 del Royale, que oferta dos copas y la posibilidad de asistir a un desfile de moda, con gogós y strippers. En medio, la opción del Brit, de bebida sin límite por 35 euros.

También, ya fuera del centro comercial, se impone esa formula en la discoteca Punto 3 con todas las entradas ya agotadas desde hace días. Por su parte, el acceso para la discoteca Moon 57 costará 12 euros con una consumición. Las siguiente, se cobrarán a 8. Y en el Orzán, otrora centro neurálgico de este tipo de fiestas, apenas se puede encontrar la definida como «ruta anti crisis, anti colas y anti garrafón» que organizan los pubs Grietax y Geographic por 40 euros.

Fuera de ello, se publicitan algunos bonos de bebidas que permiten que estas sean un poco más económicas. En Studio 54, 10 copas cuestan 50 euros. En el Milk, 3 a 12 euros. Y en la ruta de Canal St, El Fuente y Retro Pub, 4 por 20 euros. Llama la atención la iniciativa del Jazz Café con bonos de bebida + desayuno. Si son cinco copas, 25 euros. Con cinco cervezas, 14.

Junto a ello muchos locales anuncian a través de las redes sociales su principal oferta: todo exactamente igual que cualquier fin de semana del año. Menciones a la crisis y al mantenimiento de precios se suceden como eslogan, intentando captar a ese cliente con poco dinero en el bolsillo para gastar.