La concesionaria de las piscinas de la Xunta dice que no son viables

a. lorenzo / x. gago A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

XOSE CASTRO

Explica que las causas están en el alto coste del mantenimiento

27 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Los complejos deportivos de Elviña, Sardiñeira y Agra no son viables. Eso es, al menos, lo que dice la unión temporal de empresas (UTE) formada por las compañías Gaia Gestión Deportiva y Movex Vial, que tiene la concesión de los servicios de estos tres centros, y que está negociando con la Xunta los términos del contrato para poder introducir nuevos cambios ante la imposibilidad de continuar llevando las riendas de estas piscinas. «Llevamos tiempo negociando con la Fundación Deporte Galego, pero todavía no hemos llegado a nada en concreto», explicó ayer Marcos Fernández, gerente de Gaia, que descartó que los centros fueran a cerrar.

Una pequeña bajada del número de abonados y el gran coste que supone el mantenimiento de estos recintos -sobre todo teniendo en cuenta la subida del precio de la luz y del combustible para calentar el agua de los vasos-, son dos de las causas que han podido condicionar la viabilidad de los recintos. Además, algunas de las instalaciones ya tienen sus años y hay que realizar mejoras que suponen un importante desembolso de dinero. De hecho, ayer mismo se estaban realizando unas obras en la cubierta del complejo deportivo de Elviña, que se ha visto afectado por los últimos temporales de lluvia y viento y ha tenido que cerrar al público la piscina hasta principios de enero.

A todo esto se une el anuncio de un expediente de regulación de empleo, que la concesionaria quiere plantear y que supondría el despido de alrededor de diez trabajadores de los tres centros, en los que en la actualidad trabajan 87 personas. Según explicó Marcos Fernández, el ERE se comenzará a negociar la semana del 7 de enero y afectará a los empleados de «áreas que creemos que están sobredimensionadas, y que pueden prestar el mismo servicio con menos trabajadores».

Antecedente en Noia

Esta no es la primera vez que la empresa Gaia decide cambiar los términos de la concesión asegurando que los complejos no son viables. Hace poco más de un año pusieron la misma excusa para deshacerse de la piscina del concello coruñés de Noia, del que aseguraban que daba pérdidas y que no era seguro, ya que había que realizar una serie de obras de mejora que ellos no tenían pensado asumir. Por este motivo, decidieron cerrar las puertas del recinto, algo a lo que se opuso el Ayuntamiento de esta localidad, que decidió secuestrar la concesión y asumir el coste de los trabajos de rehabilitación. Finalmente, el Concello se hizo cargo del recinto y subrogó a los trabajadores, mientras Gaia abandonaba la gestión.