Sin dinero, joyas y todo patas arriba

Noelia Silvosa
Noelia Silvosa A CORUÑA/ LA VOZ

A CORUÑA

Una pareja sufrió un robo el miércoles en su domicilio, sito en la Travesía de la Gaiteira

11 nov 2013 . Actualizado a las 11:50 h.

Aún no se les ha ido el susto del cuerpo. Y es que eso de llegar a casa y encontrarse con todo patas arriba no es plato de buen gusto. Es lo que les pasó a Salva y a Belén, un matrimonio con dos hijas y casa en la Travesía de la Gaiteira. Lo peor no fue el desorden, sino lo que se llevaron los ladrones aprovechando su ausencia: el dinero que guardaban, las joyas, un iPad, un iPod y dos móviles.

Todo comenzó en la mañana del miércoles, cuando Salva llegó de rehabilitación y advirtió que había estancias algo revueltas. No obstante, no le dio demasiada importancia y fue a lavarse las manos al cuarto de baño contiguo a su dormitorio. Cuando salió, no daba crédito. El cuarto estaba totalmente levantado, con los cajones abiertos y desencajados.

Como si lo hubiese arrasado un huracán. Fue entonces cuando supo que alguien había entrado en su casa. Cuando llegó Belén al domicilio su marido ya había llamado a la policía, y por la tarde se personó en el inmueble una dotación de la Policía Científica. Les indicaron que existen varias bandas que van picando en los portales y que suben cuando no hay nadie en el inmueble. Además, hay quien sabe abrir las cerraduras de las puertas de seguridad sin forzarlas. Así es la de Belén y Salva, quien al introducir la llave se percató de que no estaban dadas las vueltas. En el momento, creyó haberse olvidado de cerrar bien.

El dinero para Navidades

El dinero que se llevaron los ladrones era el que ambos habían ido ahorrando por separado y secretamente, para darle una sorpresa al otro en Navidades. Pero además de la cantidad, que se aproxima a los 2.000 euros, hicieron un inventario que presentaron el jueves ante comisaría en el momento de interponer la denuncia. «Lo curioso es que no se detuvieron en el televisor o en objetos medianamente valiosos, sino que se fueron directamente a lo caro de verdad», cuenta Belén.

Lo de los robos en la zona de los Castros trae cola. Los vecinos ya han denunciado en los últimos meses el aumento de hurtos en el barrio, que además suelen tener en común que se producen a plena luz del día. De hecho, existen dos ejemplos que comparten un mismo modus operandi y que se produjeron en el último mes. Son los números 19 y 21 de la avenida del Ejército, donde robaron pero con la diferencia de que sí forzaron las puertas. Lo que se encontraron los inquilinos fue el mismo escenario que los de la Travesía de la Gaiteira: cajones revueltos y la ausencia de dinero y joyas. Ahora a Salva y a Belén solo les queda esperar para ver si logran recuperar algo. Y, sobre todo, para pasar página.