La Xunta evalúa el recurso sobre los nichos de Dorneda

m. ballesteros OLEIROS / LA VOZ

A CORUÑA

El PP de Oleiros insta al Concello a abandonar la vía judicial y urge una solución al cementerio tras ser declarado ilegal

09 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La sentencia que declaró esta semana ilegal el cementerio municipal de Dorneda echó por tierra la autorización que en su día dictó la Consellería de Sanidade para la ampliación del camposanto y ha provocado una reacción frontal del Concello de Oleiros, cuyo alcalde considera «gravísimo» el fallo, que será recurrido ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). La administración sanitaria, principal afectada por la resolución, al menos sobre el papel, no ha decidido, sin embargo, si aceptará el fallo del juzgado o si lo recurrirá.

Sanidade ha emitido hasta ahora dos autorizaciones sanitarias para la obra y las dos han sido anuladas por los tribunales. La primera de ellas fue revocada en el año 2004 al considerar el juez que la construcción del camposanto en los terrenos donde finalmente se ejecutó pondría en riesgo la salud pública y podría contaminar los acuíferos. La segunda autorización, que se emitió cuando el cementerio ya estaba construido, ha sido anulada esta semana porque, según la resolución, las deficiencias detectadas no fueron subsanadas.

Fuentes de la Consellería explicaron ayer que la Xunta evalúa todavía el contenido de la sentencia para decidir si recurre o no, mientras que el Partido Popular de Oleiros ha exigido ya al Concello que «deje de presentar recursos» relativos al cementerio de Dorneda.

Los populares quieren que el Concello ejecute las obras necesarias para legalizar el camposanto, pero sin meter a los vecinos en un nuevo pleito. «El alcalde prefiere pagar pleitos que cumplir la legalidad porque el dinero no sale de su bolsillo», indicó el PP en un comunicado.

El alcalde, Ángel García Seoane, volvió a defender ayer la legalidad de la obra y aseguró que el Concello subsanó todas las deficiencias señaladas por la Justicia. Según el regidor, el cementerio, que alberga un centenar de tumbas ocupadas, no genera ninguna contaminación.