Cinco horas de explosión

N. Silvosa / J. Becerra A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

N.S.

El 25.º aniversario de la Panorama reunió a 6.000 personas en el Coliseo en una actuación repleta de números espectaculares y con varios artistas invitados

02 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La Orquesta Panorama llegó el jueves al Coliseo como un auténtico estallido, una explosión que se prolongó durante casi cinco horas marcadas por el frenetismo de un espectáculo en mayúsculas. La media hora de retraso que dio paso al número inicial ya preveía lo que iba a suceder. El público fue acumulando una emoción contenida que se desató en cuanto Batman apareció en escena, dando paso a una representación de Matrix que acabaría con Michael Jackson y un remix de clásicos cinematográficos. Tras su particular oda al séptimo arte, comenzó el cumpleaños de verdad. «Porque un cuarto de siglo se dice pronto», como señaló Javier Gurruchaga. Y entonces llegó el desmadre. Zombis, fans de los artistas e incondicionales de la orquesta se entregaron a ella tanto desde el foso como desde las gradas. Destacó una Mónica Naranjo rotunda, que regaló al auditorio su ya legendario Desátame. Pero la revolución, sobre todo la femenina, llegó con Antonio Orozco y Bustamante.

Entre invitado e invitado, la Panorama desplegó todas sus armas en una sucesión de números circenses, efectos luminosos y plataformas que subían y bajaban transformando un escenario que únicamente se vació a las 4 de la madrugada. Fue a esa hora cuando terminó el concierto, un show en el que no hubo descansos ni largas conversaciones con el público. Sobraban las palabras para un auditorio rendido a una orquesta que, tras 25 años, sigue sabiendo muy bien qué es lo que se espera de ella.