En las escaleras del instituto Eusebio da Guarda han posado miles de estudiantes a lo largo de su dilatada historia. Es, sin duda, una de las fiestas de graduación con más participantes de cuantas se celebran en la comarca. Otro ejemplo de acto de despedida de bachillerato numeroso es el del instituto Francisco Aguiar de Betanzos. Ambas celebraciones tuvieron lugar en las últimas horas, al igual que ocurre en otros muchos centros educativos. Es el caso del IES Agra do Orzán o del instituto Ramón Menéndez Pidal, más conocido como Zalaeta. Menos cantidad de alumnos integran las promociones del Calasanz, padres Escolapios o del colegio Montegrande. Todos acudieron muy elegantes a sus respectivas fiestas de graduación. Ayer me contaron en una céntrica peluquería que había aumentado el trabajo gracias a estos actos. Pronto iniciarán su vida universitaria, pero antes les quedan otros retos, como la selectividad. Unos y otros están a punto de decir «hasta siempre» a los que fueron sus profes durante estos últimos años.