Los cinco ediles populares abandonaron el fugaz pleno de Culleredo
15 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El de ayer, en Culleredo, estaba llamado a ser el pleno del debate. No en vano, lo que se formalizaba en la casa consistorial era la organización de un nuevo gobierno forjado a mitad de mandato y tras las negociaciones «en silencio» de PSOE y APdC que derivaron en una «integración» de los dos partidos y desalojaron al BNG del bipartito que compartía con los socialistas cullerdenses. No obstante, ese mismo pleno que llenó las sillas de expectantes vecinos e incluso mantuvo a algunos de pie -estampa nada usual en Culleredo- duró solo veinte minutos. Y no hubo debate alguno.
Primero, porque los cinco ediles populares abandonaron la sesión tras exponer su visión de la integración PSOE-APdC. Y segundo, porque cuando la portavoz nacionalista, Raquel Jabares, tomó la palabra no fue para reprochar nada de lo ocurrido en los últimos días, sino para agradecer a los ciudadanos su apoyo y pasar, en tan solo unos segundos, al punto que en ese momento estaba sobre la mesa.
La sesión empezó con los ediles ya en su nueva ubicación: los cinco de APdC, en los asientos del gobierno, y los tres del BNG, en la oposición. Sacristán agradeció «moi sinceramente» a los nacionalistas «o seu traballo» y expuso los objetivos de su ejecutivo. Concedida la palabra al portavoz del PP, Antonio Cañás apuntó: «Consultada la legislación electoral vemos que esa fusión no es posible». Después, ofreció su «pésame» a Rioboo por el «fracaso de un proyecto político y de su líder» y acusó a Sacristán de haber «comprado a precio de saldo» a los ediles de APdC. Repitió lo de «comprado» hasta que el alcalde le instó a demostrar el verbo. «Comprar políticamente», matizó Cañás. Y continuó: «Tendría que ser usted -el alcalde- y no Caamaño -secretario provincial del PSOE- el que tomase las decisiones de su partido aquí».
«Me da vergüenza estar aquí»
Ante lo que el portavoz del PP calificó como «la mayor mentira de la historia municipal democrática de Culleredo», confesó: «Me da vergüenza estar aquí. No estamos dispuestos a legitimar esta mascarada con nuestra presencia», aseguró. Acto seguido, los cinco concejales del PP abandonaron el pleno, que siguió con el orden del día sin más alteración que un «¡Fuera!» lanzado desde el público mientras los populares se iban.
Los nacionalistas se abstuvieron en todos los puntos, aunque Jabares pidió la palabra para tratar las dedicaciones exclusivas.
El BNG pide «coherencia»
Manifestó la «primeira incoherencia» de APdC. Recordó declaraciones públicas en las que Rioboo pedía una reducción de las dedicaciones exclusivas y le demandó que fuese consecuente: «No BNG cremos que hai que traballar de xeito remunerado, pero se antes as vía excesivas, agora debería renunciar a elas». Poco después, el pleno llegó a su fin. Duró veinte minutos.
Ante los medios, Sacristán tachó de «falta de respeto» e «impresentable» el abandono del PP «cuando un pleno es donde se puede preguntar». Defendió su «legítima» integración y reprochó a los populares que la criticasen «cuando han hecho lo mismo -en Vilagarcía, Barbadás o Cangas, apuntó- y en su caso sí con letra pequeña». Reprochó a Cañás su falta de «capacidad de diálogo» y dijo que «jamás» en 30 años de alcalde había visto abandonar un pleno. Hasta la «pataleta» de ayer. Fue, en palabras de Rioboo, una sesión que «el PP ha descafeinado malintencionadamente» con una «escenificación desafortunada». Apuntó, en contrapartida, la «buena disposición de los nacionalistas» y su «honor», «a la altura de las circunstancias». El nuevo gobierno defendió su ahorro: 37.000 euros ahora (24.000 al suprimir media dedicación y 12.400 de asistencias a juntas de gobierno), que se verán reducidos a 25.000 una vez que «en el futuro» se modifique la ordenanza para que los ediles delegados pasen a cobrar un poco más que actualmente.