Piden permiso para desmontar una terraza de la plaza de María Pita

GabrieL Lemos A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El Ayuntamiento ha ordenado la paralización de la obra hasta tramitar la preceptiva autorización municipal

12 mar 2013 . Actualizado a las 07:04 h.

La progresiva pérdida de actividad en los locales de hostelería de la plaza de María Pita, que ha vivido tres cierres sonados en menos de tres meses (las cafeterías Verdura y María Pita y el restaurante Pablo Gallego, que se mudó a la calle Troncoso), se deja sentir también en las características terrazas exteriores que en algún caso languidecen a la espera de tiempos mejores. Una de ellas es, precisamente, la de la cafetería María Pita, situada en uno de los extremos de la plaza, justo en uno de los laterales del palacio municipal, cuyo propietario confirmaba ayer que ya ha solicitado el desmantelamiento del elemento exterior tras el cierre del negocio.

En ese sentido, desde el Ayuntamiento informaron de que el viernes habían ordenado formalmente al dueño del local que paralizase el desmantelamiento de la terraza, indicando que para proceder al desmontaje de los elementos exteriores tendría que pedir antes un permiso y especificar las obras concretas que quiere realizar en la estructura, toda vez que se trata de un elemento especialmente protegido por el impacto que cualquier alteración podría tener sobre la estética general de la plaza.

Inspección

Después de esa primera orden de paralización, los agentes de la Policía Local volvieron ayer para inspeccionar que las obras, efectivamente, se habían detenido. Fue cuando detectaron una pequeña rotura en una de las cristaleras de la terraza que da al interior de la plaza y procedieron a asegurar la estructura con cinta adhesiva, ya que las fuertes rachas de viento hacían temer que parte de la estructura pudiese ceder y provocar daños a los viandantes que pasaran por la plaza. Asimismo, detectaron que alguno de los elementos de fijación se encontraban sueltos, a consecuencia de los trabajos realizados en los últimos días, por lo que contactaron con el dueño del local para informarle de que debía acometer las obras de mantenimiento necesarias o si, como en este caso, se optaba por el desmantelamiento, solicitar el permiso preceptivo, según informaron fuentes municipales.

Concesión administrativa

Desde el Ayuntamiento recuerdan que las estructuras son propiedad de los hosteleros, ya que en su momento acometieron la inversión necesaria para su montaje y disponen de una concesión administrativa por un período de veinte años que no caduca hasta el año 2022. De hecho, la conservación de algunos elementos ya generó controversia en el pasado, puesto que varias terrazas permanecían sin actividad por la negativa de sus dueños a que pudieran ser utilizadas por los posteriores inquilinos que se hicieron cargo de los locales.