Los escolares recorrían ayer la Domus, mientras los adultos seguían con atención la comida de las focas en el Acuario
13 nov 2012 . Actualizado a las 11:51 h.Desde sus pocos años miraba hacia arriba, apoyada en la barandilla. «¿Por que no se cae?». A la pequeña le sorprendía el inestable equilibro de la cadena del ADN hecha con guías de teléfono, una imagen ya clásica de la Domus. La profesora insistía en otra cuestión: «No podemos tocar, ni la barandilla». Era uno de los grupos que en la mañana de ayer visitaba la Casa del Hombre. Fueron muchos, pequeños y mayores, los que se acercaron a los tres Museos Científicos Coruñeses aprovechando la jornada de puertas abiertas. La entrada será gratuita hasta el día 18, con motivo de la celebración de la Semana de la Ciencia.
En la Domus, el bullicio de los escolares competía con el sonido de un corazón latiendo. Mientras dos críos se tomaban la tensión, tres personas trabajaban en uno de los módulos en lo que parecía una nueva instalación. La familia de homínidos era la preferida para las fotos. Con los escolares se mezclaban los adultos. A la salida entraban a las instalaciones dos obreros con tuberías y escaleras.
Era mediodía y a esa hora a las focas del Acuario los tocaba comer. Varios usuarios habituales del paseo marítimo se desviaban aprovechando la entrada gratuita. Los cuatro integrantes de una familia francesa seguían con atención como, tras los silbidos de los cuidadores, las nueve focas, hembras, eran alimentadas. Un carrito mostraba las cajas con el nombre. «Cada una tiene su dieta, y sus problemas», explicaba un cuidador a un visitante. En otro lugar estaban los cinco machos, separados. Y es que tras el nacimiento de ocho crías en estas las instalaciones sus responsables han decidido distanciarlos. Las actividades de la Semana de la Ciencia incluirán la inauguración de una exposición fotográfica sobre la naturaleza en el Acuario y un nuevo curso de astronomía en la Casa de las Ciencias.