Arrancó la construcción de edificios mientras continúa la cimentación
19 ago 2012 . Actualizado a las 07:04 h.Nadie diría que estamos a mediados de agosto viendo el ritmo de las obras de la nueva residencia de Padre Rubinos. Decenas de trabajadores se mueven estos días por los más de 36.000 metros cuadrados de la parcela situada en la esquina de la ronda de Outeiro con la carretera de Los Fuertes. En la parte más cercana al centro comercial Los Rosales ha comenzado la construcción de los muros de una parte de las nuevas instalaciones. En casi la mitad de la parcela las labores de cimentación están muy avanzadas.
En el resto del terreno continúan las excavaciones con la presencia de hasta tres máquinas perforando las zonas rocosas, varias palas, una retroexcavadora moviendo tierra y rocas y camiones cargando todo este material. En uno de los extremos de la parcela, el más próximo a San Pedro de Visma, se amontona la tierra vegetal que ha sido retirada para hacer las obras, así como otros restos.
Con todo ello, el paisaje de la amplia zona comprendida entre el centro comercial y San Pedro de Visma ha experimentado en las últimas semanas un cambio espectacular; a ello ha contribuido el vallado de todo el entorno de las obras.
Edificio de tres alturas
Toda esta actividad tiene como objetivo hacer realidad el proyecto elaborado por la arquitecta Elsa Urquijo, que incluye un edificio de 15.882 metros cuadrados de tres alturas. Con dicha edificación, la capacidad del nuevo Refugio se triplicará. Los muros que están empezando a levantarse forman parte de la gran plaza hacia la ronda de Outeiro en cuyo entorno se articulará el resto del refugio.
El plazo para llevar a cabo estas obras es de dos años y la aparente amplitud de la zona es porque su diseño tiene como uno de sus principales objetivos dotar de intimidad la que va a ser «la casa de muchas personas». Esto decía la arquitecta al presentar un proyecto para el que la Fundación Amancio Ortega aporta 25 millones de euros.
Apuntaba entonces Urquijo, autora asimismo del diseño de la tienda que Zara abrió recientemente en Nueva York, que en este caso «no queríamos un edificio que abrumase, queríamos algo callado, la forma de hacer del propio Amancio Ortega, con orden y sencillez». La laboriosidad parece que es otra forma de hacer, en este caso de hacer crecer el nuevo Refugio de Padre Rubinos.