La falta de viento impidió la salida de la mayoría de los veleros
15 ago 2012 . Actualizado a las 07:05 h.Segundo intento fallido. La falta de viento impidió ayer que la mayoría de los veleros participantes en la Tall Ships Race realizaran su salida a 10 millas de la costa ferrolana, tal y como había acordado la organización después de que el pasado lunes las malas condiciones meteorológicas obligaran a retrasar la salida 24 horas. Así pues, el viento -o más bien su ausencia- fue el protagonista de una salida «muy floja», según explicaron desde la organización. Casi media hora después del pistoletazo de salida, tan solo tres veleros habían cruzado la línea de salida. En vista de las condiciones, la mayoría de los veleros optaron por retrasar su partida, y disponen de 24 horas para iniciar la última etapa de la competición, que concluirá el próximo 23 de agosto en Dublín.
Las embarcaciones más pequeñas ni siquiera intentaron abandonar los muelles para unirse a los veleros de mayor tamaño, que habían optado, una vez que se retrasó la salida de la regata prevista para el lunes, por fondear en la ría de Ares. Además el Moosk y el Zawisza Czarny no podrán abandonar en el puerto en tanto no logren reparar sendas averías en sus motores.
Ayer fue, además, día de valoraciones. La primera, la del gobierno local, que calificó la regata como un éxito absoluto, al proclamarse «el evento deportivo más visto en la historia de la ciudad». A falta de los datos definitivos, el concejal de Educación y Deporte, Francisco Mourelo, señaló que la cifra de visitantes superó el millón de personas, con picos de hasta 40.000 visitantes la hora en la tarde del sábado y el domingo. Aunque no concretó qué sistema se ha utilizado para determinar esta cifra, sí explicó que se utilizaron hasta tres métodos de medición de público -de Policía Nacional, Guardia Civil y Protección Civil- «para dar un dato exacto, porque no es una cifra al azar».
Mourelo destacó que el impacto económico de estos cuatro días de regata fue enorme. «Se han ocupado la totalidad de las plazas hoteleras, de hecho hubo gente que se tuvo que ir al área metropolitana, y los hosteleros también han tenido problemas con las existencias», explicó Mourelo, que destacó que se agotaron todo los pincho del programa Tapas del Mar.