La oposición reprocha que el plan de ajuste se debata fuera del orden del día, mientras que BNG y EU no podrán preguntar al gobierno en el pleno por no registrar las preguntas a tiempo
04 may 2012 . Actualizado a las 07:04 h.Los grupos de la oposición andaban ayer indignados. Estaban convocados a una comisión informativa para que el gobierno local les explicase la adhesión del Ayuntamiento a la red nacional de ciudades inteligentes y el recurso interpuesto por Movistar contra la tasa municipal por el aprovechamiento del espacio radioeléctrico, los dos asuntos que se debatirán en el pleno del lunes. Pero, cuando se sentaron en la comisión de Hacienda, se encontraron con que el gobierno local introducía fuera del orden del día la toma de conocimiento del plan de ajuste, que se aprobó a finales de marzo en un pleno en el que también se introdujo a última hora, por la vía de urgencia.
Un tema al que el portavoz municipal, Julio Flores, no le da más importancia. Defiende que se trata solo de un «trámite formal», puesto que como el plan de ajuste no pasó por comisión antes de ir al pleno, debe ir a la inmediatamente posterior, en este caso la de ayer. Por eso, entiende que la oposición «se escuda en un formalismo para no decir que se presentó un plan de ajuste para pagar las facturas que ellos dejaron» y defiende que como el tema ya se debatió en pleno, ahí «pudieron haber hecho todas las preguntas que quisieron».
Pero la oposición no lo ve así. Recuerdan que no tuvieron acceso al expediente del plan de ajuste hasta la víspera del pleno, el día de la huelga general, por lo que entienden que introducirlo de nuevo fuera del orden del día es «el enésimo despropósito», como lo definió ayer el socialista Jesús Fernández, mientras que desde el BNG, Ermitas Valencia lo calificó directamente como «surrealista» y lo achacó a un intento de «ocultación» a la oposición aprovechando para «pasar o rodillo da maioría». Mientras, el portavoz de EU, César Santiso, advierte un objetivo «escurantista» tras la decisión del gobierno local, al que acusa de «falta de previsión».
Sin preguntas orales
Si al gobierno le falto previsión, tampoco anduvo sobrada la oposición, en concreto los grupos de BNG y EU, que no podrán formular preguntas al gobierno local en el pleno. Cuando fueron a registrarlas, el lunes previo al del pleno, como es habitual, les advirtieron de que llegaban tarde. Y es que el reglamento obliga a presentarlas con cinco días hábiles de antelación, para que los ediles del gobierno puedan preparar su respuesta. Pero los grupos olvidaron que el martes fue festivo, por lo que no se cumplía ese plazo mínimo, por lo que el secretario rechazó las preguntas.
El portavoz de Esquerda Unida, César Santiso, explica que, tras darse cuenta del error, pidió que se hiciese una excepción, argumentando que, pese a incumplir el plazo, los concejales del gobierno tendrían tiempo suficiente a preparar sus respuestas, pero la petición cayó en saco roto.
De esta forma, solo los socialistas podrán preguntar al gobierno local en el pleno del lunes, en el que sí habrá, en cualquier caso, mociones de todos los grupos de la oposición, que se registraron a tiempo, aunque para debatirlas tendrán que conseguir el voto de los populares, indispensable para lograr la mayoría absoluta que permite decretar la urgencia de las mociones.
Si no lo logran, el pleno del lunes será una sesión exprés.