Con 42 puntos, los oleirenses están prácticamente salvados
28 mar 2012 . Actualizado a las 12:34 h.Carlos Brizzola (Buenos Aires, 1954) y su Dorneda son un equipo envidiado. Con 21 puntos jugar, aventajan en nueve al primer equipo que podía tener problemas en caso de arrastres por dos descensos desde Segunda B. Una renta casi insalvable para el resto, aunque el técnico reclame cautela hasta que la permanencia sea «matemática».
-¿Están ya salvados?
-Hay que esperar. Tenemos mucho ganado porque también hay que tener en cuenta que hay muchos enfrentamientos directos entre los rivales de abajo y eso siempre nos beneficia. Tenemos que seguir sumando hasta que esto sea matemático. Luego si podemos quedar décimos mejor que duodécimos.
-¿Cómo se explica el milagro de este club?
-Tenemos una ayuda muy grande de la afición, que aunque es poca, siempre está con nosotros y nos acompaña en los viajes; luego hay una directiva que hace un esfuerzo impresionante para mantener un proyecto como este en tiempos de crisis y con pocas ayudas; y, por último, un gran trabajo de los jugadores que se sacrifican entrenando cuatro veces por semana con muy buena actitud.
-¿Dónde está el techo?
-Las expectativas ya están sobrepasadas. En esta categoría hay equipos con muchos años de experiencia y nosotros estamos ahí con ellos, por encima de algunos, incluso. Eso solo se puede hacer a base de trabajo y porque es un vestuario sano.
-¿Qué nota le pondría a su Dorneda?
-De momento, un notable alto. Si nos salvamos habrá que ponerle un diez porque hay que tener en cuenta que somos uno de los presupuestos más bajos de la categoría. El segundo por abajo.
-Su campo mide 91x50 metros y lo han calificado de ratonera, de futbolín... ¿Eso molesta?
-O Condús tiene las dimensiones que tiene y nosotros estamos encantados de que nos dejen entrenar en un campo que no es nuestro. Pero hay que pensar que cada quince días nosotros jugamos fuera y tampoco podemos agrandar el campo para preparar ese partido. El rival, en cambio, sí que puede acortar el suyo. Le ponen unos conos y lo hacen más pequeño. Sé que lo hacen porque yo también lo hacía cuando me enfrentaba al Dorneda.
-¿Cuál es el comentario que más le ha molestado de sus rivales?
-No es que nos moleste. Pero hemos obtenido buenos resultados contra equipos grandes y ves que utilizan la excusa fácil quizás para tapar otras cuestiones. Hay que tener en cuenta que hemos jugado quince partidos fuera de casa y de ellos solo perdimos seis. Y eso también querrá decir algo a favor del Dorneda.
-Y si les construyen el campo prometido...
-En el campo que se le va a hacer al Dorneda, de momento, no han entrado allí ni las máquinas pese a que estaba previsto que empezaran en noviembre. La última noticia que tenemos es que debido a la crisis van a postergar las obras, así que en cierto modo volvemos a quedarnos un poco tirados.
-Y en el plano personal, ¿seguirá el año que viene?
-No lo sé, pero me haría ilusión seguir con el proyecto. Me gusta mucho el ambiente que hay en Dorneda, que es el de una gran familia. Hay muy buen rollo y estoy encantado aquí. Hay muchas cenas los viernes, buen churrasquito, buenas paellas... Pero hay que ver todo bien a final de temporada. Todavía es pronto.
carlos brizzola entrenador del dorneda
«Algunos rivales utilizan la excusa fácil del campo para tapar otras cuestiones»