El coste de limpiar los espacios públicos se sitúa en 100.000 euros al día
29 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La concejala de barrio Mariel Padín y el responsable de Medio Ambiente, Enrique Salvador, presentaron ayer el balance de la primera fase del plan RUA (Renovación urbana y acondicionamiento) que el gobierno local lanzó en noviembre tras las quejas de distintos colectivos vecinales sobre la suciedad de algunos barrios de la ciudad. En esta primera etapa, se han acondicionado 89 calles en ocho barrios: Agra del Orzán, los Mallos, Gaiteira, los Castros, Sagrada Familia, Barrio de las Flores, Novo Mesoiro y la urbanización Valaire en la Zapateira.
Padín informó que el operativo no se detiene y ha entrado desde enero en una segunda fase que abarca los barrios de Adormideras, As Lagoas, Ventorrillo, Falperra y Orzán. Y se continuará a partir del mes que viene en Mariñeiros, San Pedro de Visma, Labañou y Los Rosales. En él participan diariamente entre 20 y 30 operarios dependientes de las concejalías de Medio Ambiente, Infraestructuras y Seguridad. El objetivo, recordó la edila, es «desarrollar un plan de limpieza intensiva para reforzar el servicio ordinario en aquellas zonas en las que, por existencia de barreras físicas o el estacionamiento de vehículos es más complicado realizar los trabajos a fondo de forma habitual».
Pero no se trata solo de limpiar. En esa primera fase, las actuaciones en los barrios sirvieron para adecentar 1.373 contenedores e instalar 111 nuevos, reparar 149 deficiencias en el alumbrado público o retirar 31 vehículos abandonados. Según la concejala, que subrayó que las deficiencias detectadas que no se solucionaron en su día se incorporan a un inventario de asuntos pendientes que se va despachando paulatinamente, el plan está teniendo una gran acogida entre los vecinos.
Tanto que, según su relato, en algunos barrios han recibido a las máquinas barredoras casi con salvas. «En algunos barrios nunca habían visto ese despliegue, en la Falperra salieron a la ventana a aplaudir», apuntó Padín.
Por su parte, el edil de Medio Ambiente quiso subrayar el coste de la limpieza para las arcas municipales, ya que pagan 40 millones al año a las concesionarias del servicio o, lo que es lo mismo, 100.000 euros diarios.