La burocracia también atasca la glorieta de Sabón

Susana Acosta
Susana Acosta ARTEIXO / LA VOZ

A CORUÑA

La Diputación aprueba hoy el convenio con la Xunta para ceder 750.000 euros, aunque no hay fecha exacta para la licitación

09 mar 2012 . Actualizado a las 15:00 h.

Hace más de un año que la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas realiza continuos anuncios sobre la rotonda de Sabón, sin que se produzca el paso definitivo para encarrilar unas obras que se están pidiendo a gritos por usuarios y empresarios del polígono desde el año 2000. La Diputación de A Coruña tuvo que llegar en auxilio de esta infraestructura para que la obra se pudiese licitar este año, después de que el Gobierno gallego tan solo presupuestase 250.000 euros en el 2012 para esta obra vital para el desarrollo económico de la comarca. Pero la Xunta y esta entidad se enfrascan en continuos procedimientos administrativos para evitar dar el pistoletazo de salida a la nueva glorieta.

Precisamente hoy el pleno de la Diputación aprueba el convenio con la Xunta para ceder 750.000 euros para ese proyecto y permitir que se licite la obra este año. Falta que el Gobierno gallego apruebe el convenio en el Consello de la Xunta y que se formalice la firma del acuerdo. Un hecho que tendrá lugar «antes del verano» y que permitirá la licitación de la obra en este ejercicio, sin que la consellería ofrezca una fecha aproximada.

Sobre este aspecto, Infraestruturas indicó que al mismo tiempo que se está estudiando el texto del convenio, el proyecto se encuentra ya en la última fase, y ya se está supervisando, además de estar «al mismo tiempo con las expropiaciones que quedaban pendientes».

Hace más de un año

Los idas y venidas sobre la nueva infraestructura comenzaron a principios del pasado año, cuando la Xunta anunció a bombo y platillo una rotonda a tres niveles que acabaría con los quebraderos de cabeza de los más de 50.000 usuarios que pasan a diario por la glorieta. Pero el anuncio se desinfló a medida que pasaron los meses y culminó, finalmente, con que la nueva glorieta pasaría de tres niveles a dos con el fin de «optimizar los costes y los plazos de ejecución, además de resolver los problemas de tráfico».