Ayer se subastaron en la lonja más de 1.000 kilos del preciado crustáceo
15 dic 2011 . Actualizado a las 14:30 h.Los percebeiros están hechos a imagen del medio en el que trabajan, de piedra. Si no fuese así difícil lo tendrían para soportar los embates que diariamente reciben del mar, sobre todo del mar de ayer.
Es la única forma de explicar que ayer en la lonja de A Coruña se pusiesen a la venta más de mil kilos del preciado crustáceo. Complicado entender que los percebeiros bajasen el lunes a las piedras de la Costa da Morte o de Prioriño, luchando contra vientos de hasta 100 kilómetros por hora y golpes de mar de hasta cuatro y cinco metros de altura.
Pero los percebeiros de Camelle, Arou, Santamariña, Fisterra, Laxe, Caión, Ferrol o Aguiño vieron su esfuerzo recompensado por los compradores, mayoristas y placeras, que operan en la lonja de Linares Rivas. Así, el percebe alcanzó en primera venta un precio máximo de 87, 60 euros el kilo. Los subastó Israel, de la casa vendedora Paco Moinelo. «Era bo percebe, pero non para chegar a ese prezo», comentaba el propietario de un restaurante. Otros compradores asentían: «Si no fuese por el temporal que arrecia nuestra costa, este tipo de percebe llegaría hasta los sesenta o sesenta y cinco euros el kilo», indicaron.
El pequeño, también caro
Después de las primeras ventas, la subasta del percebe continuó bajo la atenta mirada y expectación de los compradores. A setenta, a sesenta... y el más barato fue parado a 20 euros.
La calidad de esta tanda era buena, pero su tamaño bastante pequeño. «Por estas datas, a máis de unha semana das festas do Nadal, e facendo bo tempo, este percebe non se subastaría a máis de 8 ou 9 euros o quilo», señaló José Manuel, de la casa Correa y Pernas.
Y si ayer los precios del rey del marisco fueron extraordinariamente altos, desorbitado se puede considerar el precio de 180 euros el kilo de una partida de percebe que la subastadora Paco Moinelo vendió el lunes en la lonja de Linares Rivas.
Las placeras mostraron su satisfacción por la llegada de percebe al Muro. «La gente debe saber que a pesar de los temporales, nuestros marineros siempre pescan. Nunca nuestros puestos están desabastecidos de pescado o de marisco», anunció Mery, la Gitana de la plaza de Lugo. Y tranquilizó a los consumidores finales: «Los precios en la plaza estas Navidades van a ajustarse a la crisis», señaló.