La colaboración de la Diputación permitió que la glorieta esté lista pocos meses después de que Morás y Langosteira entren en funcionamiento
27 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Rotonda de Sabón ya, eso es lo que piden a gritos un grupo de usuarios a través del Facebook. Lo piden ellos y miles de conductores que sufren día tras día los innombrables atascos. Nadie duda de que es una obra estratégica no solo para el desarrollo económico del municipio, sino también para el de la comunidad. Arteixo albergará en los próximos años uno de los índices más elevados de densidad empresarial de Galicia y se prevé que atraiga 7.000 puestos de trabajo. A finales del 2012, se pondrá en marcha el polígono de Morás -el parque empresarial más grande de la comunidad- y el puerto exterior de Langosteira, mientras el polígono de Sabón continuarán albergando marcas como Inditex. Pero el embudo de Sabón pone en peligro el desarrollo económico de estos gigantes empresariales.
750.000 euros caídos del cielo
Los recortes presupuestarios de la Xunta dejaron fuera de juego esta infraestructura vital para el desarrollo económico de la comarca al asignarle para el 2012 tan solo 250.000 euros de los más de 10 millones que costará el proyecto. Además, la Xunta contemplaba partidas para esta infraestructura más allá del 2015. La Diputación y el Concello de Arteixo tuvieron que entrar en juego para garantizar la licitación y el inicio de las obras para el próximo año. El ente provincial anunció la asignación de 750.000 euros para garantizar la viabilidad de la obra. Un dinero caído del cielo y que permitirá que se mantengan los plazos. Es decir, que en el 2013 los atascos de la rotonda del polígono de Sabón pasen a la historia, unos meses más tarde de la puesta en marcha de la amplia superficie de Morás y el muelle de punta Langosteira. Además, el Concello ya está construyendo una nueva rotonda en la avenida de A Ponte, lo que permitirá un nuevo acceso al polígono y contribuirá a liberar el efecto embudo que se crea en la entrada del polígono.
Administraciones coordinadas
La actual situación económica hace que la coordinación entre administraciones como Xunta, Diputación y concellos se vuelva fundamental a la hora de abordar proyectos de alto coste monetario. En el caso de la rotonda de Sabón así ha sido. Los 750.000 euros de la Diputación, junto los 250.000 de la Xunta, y la posibilidad futura de que el Concello participe en la financiación si fuese necesario, garantizan su viabilidad. El compromiso del Concello consistiría en financiar parte de la inversión para que la empresa pudiese hacer la obra sin interrupciones.
Misión, atraer empresas
Las comunicaciones son un dato que pesa especialmente en las empresas. Por eso es tan importante que esté a punto cuando Morás y Langosteira inicien su funcionamiento, con el permiso de la crisis. Un embudo en medio de este área industrial provocaría que muchas empresas elijan otros lugares para evitar atascos.