El plan de viabilidad deberá definir salidas para la autofinanciación
26 oct 2011 . Actualizado a las 11:47 h.Es, probablemente, uno de los ejemplos más patentes de que entre el dicho y el hecho media un trecho que, en cuestión de obras públicas, se mide en tiempo, y en dinero. Si buenas dosis de ambos costó levantar Expocoruña, los mismos ingredientes han venido cocinando la actividad de un recinto pendiente de echar a andar sin ir de la mano de la subvención pública. El déficit estimado por la propia Xunta para este ejercicio y el próximo supera en ambos casos el millón de euros. Y van cinco años de pérdidas.
¿Para qué se construyó?
El recinto ferial, vieja aspiración empresarial y administrativa de más de dos décadas de antigüedad, comenzó a tomar forma sobre el papel en 1998. Fue entonces cuando se constituyó Ifeco, patronato de Xunta, Ayuntamiento, Diputación, Confederación de Empresarios y Cámara de Comercio, que argumentaban la necesidad de que la ciudad contase con unas instalaciones adecuadas para la celebración de eventos, una de las líneas potenciales de crecimiento económico.
¿Cuándo echó a andar?
No fue hasta el 2003 cuando se iniciaron unas obras que tendrían que estar listas en el 2006 pero no se inauguraron, no sin polémica y previa duplicación del presupuesto, hasta el 2008. En medio le pilló la crisis del acero, que elevó el coste del recinto por encima de los 41 millones de euros (25,8 aportados por la Xunta, 9 de la Diputación y 6 de Caixa Galicia), sin contar los 30 de los terrenos cedidos por el Ayuntamiento.
¿Qué actividades acoge?
El 19 de febrero del 2008 se inauguró con Hostelmas. De su nombre se desprendía una vocación ferial, pero pronto se buscó dotar de imagen propia, moderna y diferenciada, a un inmueble que encontró en las nuevas tecnologías, la cultura vanguardista y las alternativas de ocio innovadoras un sello identificativo. Desde entonces, ha sido escenario de propuestas dispares, desde la feria de mascotas a la erótica, pero también del salón del automóvil o el de los promotores, junto a festivales de producción propia, caso del ciclo de música electrónica MOVE o el Daisy Market, salón de moda urbana emergente. Mítines, exposiciones, conciertos, teatro, certámenes de ocio infantiles y hasta prácticas de autoescuela en los espacios exteriores se han llevado a cabo en Expocoruña.
¿Cuándo surgieron las dudas las dudas sobre su gestión?
Si en la apertura del recinto el presidente del patronato, el entonces conselleiro Fernando Blanco, fijaba el 2012 como ejercicio para que llegase a autofinanciarse, apenas año y medio después, en junio del 2009, otro miembro destacado de Ifeco, Salvador Fernández Moreda (entonces presidente de la Diputación) propuso sacar a concurso la explotación y cederla a un operador profesional. «No quiero sufragar los déficits de explotación», dijo entonces, cuando las cuentas arrojaban una facturación de 700.000 euros sobre un presupuesto de un millón.
análisis el futuro del recinto ferial