Puertas sin cierres, clavos sueltos y falta de iluminación y seguridad son algunas de las quejas de los usuarios de la Marina
21 oct 2011 . Actualizado a las 10:40 h.Hace meses que los usuarios del puerto deportivo de Sada están muy molestos. Tanto que dicen que desde que Portos de Galicia tomó las riendas del puerto, el pasado mes de febrero, «las cosas van a peor» en el que es uno uno de los puertos deportivos más grandes de Galicia. Consideran que el mantenimiento no debería ceñirse a lo «estrictamente necesario» en la gestión diaria sino que tendría que disponer de un cuidado más profundo porque las instalaciones son de 1997. El representante de los usuarios, Francisco Pazos, se queja de que algunas de las puertas por las que se acceden a los pantalanes no tienen cierre y explica que la mitad de estas entradas llevan así todo el verano, además dice que hay clavos sueltos en la estructura flotante: «Es peligroso para la gente», asegura. También se queja de la falta de iluminación: «A veces pides una bombilla y te avisan de que es la última que hay. La Marina nunca estuvo tan mal como ahora», explicó una mujer que estaba en el puerto y que prefiere quedar en el anonimato.
Los usuarios tampoco están conformes con las nuevos precios de amarre que presentó Portos de Galicia y que suponen una rebaja de 30 a 2.200 euros al año, en función del tamaño de la embarcación: «Pagamos un precio por un servicio que no tuvimos durante muchos años y que ahora sigue siendo deficiente. Y Portos de Galicia nos dice que no somos perjudicados. Además, la rebaja que anuncian no es proporcional a la reducción de servicios que hemos tenido», explicó Francisco Pazos.
Otro de los aspectos de los que se quejan los usuarios es que durante todo el verano los contenedores de basura rebosaban los fines de semana.
Sin gasolina
También dicen que se quedaron sin gasolina varios días en verano y que antes había un vigilante de seguridad nocturno y ahora hay un marinero que trabaja por guardias, por no hablar que los servicios de subida de barcos a tierra, que «se redujeron en un 70 %». También denuncian que en la zona habilitada para la limpieza de barcos, los restos de pintura caen directamente al agua.
«Portos dice que no somos perjudicados. La rebaja no es proporcional a la falta de servicio»
Francisco Pazos