Veinte frutales y veinte metros de cierre, daños que reclama tras un desbroce un propietario de Miño
MIÑO
Denuncia que una máquina accedió a su finca sin previo aviso durante unos trabajos bajo una línea eléctrica y explica que ya la habían limpiado manualmente una semana antes
27 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Cuando el propietario de una finca de A Lameira, en Carantoña (Miño), llegó a su terreno y comprobó lo que había sucedido, se encontró con un escenario que no esperaba. Una máquina había entrado en la parcela y, en su recorrido, se había llevado por delante parte del cierre y una veintena de árboles frutales. Nadie le había avisado de que fueran a realizar trabajos allí.
Los hechos ocurrieron el 11 de junio. Según relata Daniel Montero, una máquina tipo bulldog, perteneciente a una empresa subcontratada por Unión Fenosa Distribución (UFD), accedió a la finca, cerrada con malla metálica y postes de cemento, para realizar trabajos de limpieza de vegetación bajo una línea de baja tensión que atraviesa una parte de la propiedad.
El problema, sostiene, es que la actuación no se limitó a la vegetación que pudiera afectar al tendido. «Levaron todo por diante», resume. Calcula que fueron unos 20 metros de cierre los que resultaron dañados y que la máquina llegó a recorrer unos cien metros por el interior de la parcela, arrasando con una veintena de frutales de diferentes tamaños y edades. Había árboles de unos seis años y otros de tres y cuatro. «Atopei algúns tocóns e outros, imposible, porque eran pequeniñas as árbores», explica.
Montero asegura que lo ocurrido le resulta especialmente difícil de entender porque, según mantiene, la vegetación de la finca había sido desbrozada manualmente apenas una semana antes. Además, afirma que los árboles de mayor altura no superaban los cuatro o cinco metros. «O técnico e os veciños explicáronme que de normal fan poda das árbores do que vai por riba do tendido, dos castiñeiros, pero iso non o fixeron. O que fixeron foi un desbroce, non unha poda», relata.
La máquina habría comenzado los trabajos en una finca próxima, en la que existe un poste de media tensión, y desde allí habría accedido a la propiedad del afectado. «Pasaron á miña levando por diante o peche e as froiteiras ata que chegaron a un punto que pararon, e aínda menos mal», señala.
Sin permiso
El otro aspecto que más desconcierta al propietario es que nadie le comunicase previamente la actuación. Asegura que no recibió ningún aviso ni se le solicitó autorización para acceder a una finca que adquirió hace siete años y cuyo cierre ya había sido construido por el anterior propietario hace unos treinta.
El afectado explica que incluso consultó la situación en Urbanismo, donde, según indica, le señalaron que existe un derecho de paso en determinados supuestos relacionados con la colocación de postes y las servidumbres. Sin embargo, considera que ese no sería su caso. «De feito, pasaron pola miña e non por outras fincas que teñen muros de pedra. Fixérono por onde era máis fácil entrar, pero pola miña equivocáronse, eu creo», afirma.
Tras comprobar los daños, presentó una reclamación ante UFD y también puso los hechos en conocimiento de la Guardia Civil de Miño. La compañía reconoció que se pondría en contacto con el afectado, algo que finalmente hizo. «O técnico que veu mirou toda a desfeita que fixeran e díxome que ía poñer todo en coñecemento de danos e recomendoume falar cun viveiro para a estimación das árbores e o mantemento», relata.
Posteriormente, según explica, vecinos le dijeron que trabajadores de la empresa que había realizado el desbroce habían regresado a la finca y habían tomado fotografías. Después recibió un correo de UFD en el que, según su interpretación, se negaba que hubiera existido el destrozo que él denuncia. Ante este desenlace, opta por acudir a la vía civil y contratar a un perito agrónomo que determine el perjuicio causado a los frutales y a la propia finca.
UFD realiza de forma habitual trabajos de limpieza y mantenimiento de la vegetación situada bajo las líneas eléctricas como medida preventiva. Estas actuaciones buscan mantener la distancia de seguridad respecto al tendido y reducir riesgos, entre ellos los relacionados con posibles incendios.
En este caso, sin embargo, el propietario asegura que no recibió ninguna comunicación previa y considera que la actuación fue mucho más allá de una poda o limpieza puntual.