Pasado y futuro

La Voz

A CORUÑA

Langosteira fue ayer escenario del cruce del pasado y el futuro. Con el dolor de la muerte de un joven marinero de Malpica cuyo barco fue embestido por un carguero, la dársena exterior que dará impulso económico a la comarca coruñesa colocó ayer el que será el último bloque de hormigón de su dique principal. Con ese sencillo golpe de grúa se iniciaba además la cuenta atrás para la entrada en servicio de las nuevas instalaciones el próximo año. La cuantiosa inversión económica ya está lista para empezar a ser rentable.