Alvedro se cobra su primera casa

Rodri García A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Ayer fue demolida una de las viviendas cercanas al desmonte para ampliar el aeropuerto

29 sep 2011 . Actualizado a las 10:13 h.

Uno de los vuelos de la mañana de ayer aterrizaba en el aeropuerto de Alvedro. Casi al mismo tiempo, más allá del final de la pista y a unas cuantas decenas de metros, una pala mecánica con el logotipo de la empresa Transportes Javier Ares demolía una vivienda. Era la primera casa que se llevaba por delante el plan de ampliación de la pista de Alvedro por su cabecera sur. Tras la ejecución de este proyecto, dicha pista pasará a tener una longitud de 2.340 metros y permitirá tanto el aterrizaje de aviones de mayor tamaño como la ampliación del número de vuelos.

Desde hacía un tiempo la casa de la rúa Matosiño, con el número 199, estaba tapiada, una vez completado el trámite de expropiación de la misma.

El primer derribo de las viviendas afectadas por esta ampliación estaba previsto inicialmente para el pasado lunes, pero se retrasó debido a que la casa afectada tenía fibrocemento y era necesario tomar algunas medidas preventivas antes de proceder a su derribo. Ayer, en muy poco tiempo, la edificación pasó a ser un montón de escombros, ante la efectiva actuación de la pala.

Movimiento de tierra

La demolición fue una tarea más dentro de todos los trabajos que se están llevando a cabo en el lugar de O Curro, dentro del término municipal de Culleredo, y entre los que destacan los movimientos de tierra. El ir y venir de camiones era habitual durante la mañana de ayer, con trabajadores haciendo indicaciones en los cruces de diversos viales para facilitar la salida de los vehículos. Y es que una de las principales tareas de este proyecto es la de mover unos 4,5 millones de metros cúbicos de tierra, labor necesaria para el acondicionamiento del nuevo tramo de la pista de aterrizaje de Alvedro.

En medio de todo el ajetreo también se movían al mediodía de ayer los técnicos de Aena encargados de supervisar la marcha de estas obras, todavía en una fase casi inicial, puesto que el plazo de ejecución de las mismas es de unos tres años. La inversión prevista es de 110 millones, de los que el Gobierno ha comprometido 70 millones para ejecución de las obras y 40 destinados a pagar las expropiaciones necesarias.