El glamur de jugar en Palacio

Pablo Gómez Cundíns
pablo gómez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El Básquet Coruña recupera la cancha de Riazor para el baloncesto coruñés

21 sep 2011 . Actualizado a las 17:26 h.

El club de referencia, en la cancha de referencia. En su afán por adelantarse al futuro, el Básquet Coruña regresa al pasado. Abandona la polideportiva para crecer en el Palacio de los Deportes. Aquel que albergó la mejor época del baloncesto coruñés, resumida en un Bosco desbordante. Eran los tardíos setenta y el glamur de jugar en el Palacio se prolongó hasta mediados de los años ochenta.

Algunos de los protagonistas de entonces desempolvaron sus memorias para La Voz, como el expresidente del Básquet Coruña y entonces jugador del Bosco, Enrique Vázquez Caruncho. «En realidad, alternábamos la polideportiva y el Palacio. Jugar allí revaloriza el baloncesto en A Coruña. Para el crecimiento del club puede ser más importante, pero debe ir acompañado de un crecimiento de la afición, para que no se traduzca en una cancha fría para los jugadores, que no se sientan menos arropados que en la polideportiva», explica. «En aquella época , iban a ver al Bosco tres o cuatro mil personas. Era una caldera», argumenta.

«Aquel parqué era como cemento, porque también jugaba el Liceo de hockey y la superficie no era la mejor para el baloncesto», recuerda. «Se pasaba de una caja de cerillas a una cancha de verdad», añade. «Hubo jugadores y momentos para la historia: Luis Núñez, Manolo Eiroa, Andrés Caso, Tonecho Lorenzo, Paco Cubelo, Jimmy Wright, la final de Copa, la de la Supercopa, el Teresa Herrera con la Yugoslavia de Kukoc... e incluso Petrovic», resume.

Era el segundo entrenador del Bosco Nacho Calvo allá por el año 1978. «Tengo recortes y apuntes de aquella época...», dice. «Quizás era más agradable jugar en la polideportiva, la cancha del Palacio a veces era fría y desangelada. Además, entonces había que desmontar la pista de hockey, montar las canastas... era un poco rollo... a pesar de ello, tengo muy buenos recuerdos del Palacio porque fueron buenos años de baloncesto», analiza.

«Aunque aquella piedra te rompía las piernas, hay mucha historia del básquet coruñés en ese recinto», apura antes de matizar. «Y del deporte coruñés en general, porque lo compartíamos con el Liceo, el Chaston, el Bosco júnior, había mucho ambientillo en las salas de musculación», zanja en un esbozo amable.

«Sacarle partido al Palacio»

A principios de los ochenta, el entrenador madrileño Eduardo Ayuso tenía a sus órdenes a un inexpugnable pívot llamado José Manuel Calvelo. Casi tres décadas después, el coruñés se deshace en elogios hacia el Palacio de los Deportes. «Tiene un lugar magnífico para jugar al baloncesto, por la amplitud del techo y de los fondos. Transmite sensación de grandeza, y de grandes Ligas», asegura. «El equipo que representa a la ciudad debe estar en la mejor instalación de la ciudad. Es un reto para el jugador llenar esa cancha. Prefiero jugar en un Palacio vacío y no en una ratonera llena, en esa cueva de la polideportiva. Al público hay que atraerlo con el espectáculo», concluye.

Calvelo insiste en que el Palacio es la imagen que el Básquet Coruña transmitirá de la ciudad. «Que los equipos que vienen a A Coruña desde donde sea vean una buena instalación. Cada ciudad debe mostrarse lo mejor posible, lo más dignamente posible. Hay que sacarle partido al Palacio», zanja.