La inexistencia de queroseno en el agua permitió comenzar a desmontar los cercos
09 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Siete días después del grave delito ecológico contra la ría de O Burgo, los agentes del Servizo de Gardacostas de la Consellería do Mar no apreciaron ayer restos de queroseno en el agua de la ría de O Burgo.
La inexistente contaminación en el espejo de agua en el estuario coruñés permitió retirar cuatro de las cinco barreras antipolución que se habían instalado el pasado viernes por los técnicos de la empresa Maritime Global Service. Se recogieron los dispositivos que se encontraban en las inmediaciones del puente de O Burgo y los que se instalaron debajo de la pasarela peatonal que une los términos municipales de Cambre y Culleredo.
Sin embargo, por precaución, aún continúa la barrera largada en la desembocadura del río Os Pelamios. Por este arroyo bajaron desde el área de servicio de O Burgo, en la autopista AP-9, los 34.000 de los 36.000 litros que contenía la cisterna del camión que se encontraba en el lugar y que fue manipulada por un desconocido.
La empresa contratada por el titular del camión continúa con las labores de limpieza. Centra sus trabajos en la pradera que existe entre la AP-9 y la vía del tren. Estos trabajos ya están muy avanzados y la presencia de queroseno es mínima, según informaron fuentes próximas a las operaciones.
Aun así, la ría de O Burgo continúa cerrada al marisqueo. Si bien los primeros muestreos demostraron que, por el momento, no existía mortandad de marisco. Los laboratorios de la Xunta también comprueban si el molusco está contaminado por el hidrocarburo. Y es la Policía Científica de la Guardia Civil la que investiga este grave delito ecológico. Busca al hombre que en la madrugada del pasado viernes manipuló y abrió una de las válvulas de la cisterna.
Este grave atentado medioambiental ocurrió en la madrugada del pasado viernes. Una persona que fue grabada, aunque solo se le ven las piernas, por las cámaras de seguridad del área de servicio y abrió una de las válvulas de la cisterna del camión. El hidrocarburo bajó desde la línea de pluviales del área de servicio de O Burgo hasta el regato Os Pelamios.
El queroseno atravesó una pradera que absorbió alrededor de 10.000 litros de queroseno. Pero unos 22.000 litros de hidrocarburo habían llegado a la ría.