Los deberes del nuevo gobierno

gabriel lemos A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Tendrá que resolver los pleitos urbanísticos y garantizar la reválida de la Torre

29 ago 2011 . Actualizado a las 12:58 h.

De cara al otoño, hay una fecha que aparece marcada en rojo en el calendario de los cuatro partidos que conforman la corporación municipal: el domingo 20 de noviembre. La carrera hacia las elecciones generales condicionará la acción política en los primeros meses del nuevo curso, que arrancará oficialmente el próximo lunes 5 con la celebración del primer pleno ordinario.

En los dos meses que han pasado desde su toma de posesión, los ediles del equipo de gobierno han tenido tiempo para estudiar a fondo las carpetas de temas pendientes en cada una de sus concejalías. Y no son pocos. El que afronta el nuevo curso con más deberes sobre su espalda es el responsable de Urbanismo, Martín Fernández Prado, que además del PGOM, debe desbloquear las obras del Ofimático. Sobre él pesa también la responsabilidad de frenar el derribo del Conde de Fenosa, a falta de que la Justicia resuelva el enésimo recurso. Y no solo eso, ya que el gobierno se ha comprometido a abordar en los próximos meses la peatonalización de la Ciudad Vieja, la aprobación del Pepri o la renovación del paseo marítimo, con concurso público para su diseño.

Pero, además de los frentes urbanísticos, el PP tendrá que empezar a dar los primeros pasos para materializar sus promesas electorales. Promesas que van desde la creación de la policía de barrio y la retirada del carril bus, comprometida para antes de final de año, a la auditoría económica de la planta de Nostián, que además de comprobar el funcionamiento técnico determinará qué parte de los 60 millones que reclama la concesionaria en concepto de compensación se abonan.

Mientras, Servicios Sociales espera la última sentencia para que las palas derriben lo que queda de Penamoa pero todavía tendrá que estudiar cómo erradicar los otros tres asentamientos de la ciudad. Lo que se espera que se solucione, ya en septiembre, es la recomposición del consorcio de turismo, dando voz y voto a hosteleros y hoteleros y contratando al gerente. Además, la concejala de Turismo debe cerrar ya el mapa de rutas que consiga relanzar Alvedro y asegurar que la Torre, que será inspeccionada por la Unesco en junio, pase la reválida.